Carolina Behar Kölln lleva más de 20 años en el sector audiológico y 15 años en Ibiza dedicándose a la adaptación de audífonos. Durante todo este tiempo, el trato con cientos de personas le ha enseñado que su trabajo «va más allá de hacer escuchar». Consiste en escuchar a cada paciente, entender su situación y acompañarle en el proceso. «Cada persona necesita su tiempo y tiene necesidades auditivas y de apoyo diferentes».
—¿Qué diferencia a Clínicaudio Ibiza de otros centros?
—En Clínicaudio Ibiza trabajamos con todas las marcas de audífonos del mercado. Esto nos da la libertad de adaptarnos a las necesidades específicas de cada paciente y hacer un seguimiento continuo, independientemente de la marca que utilice. Además, somos los únicos en Ibiza que realizamos reeducación auditiva, que es una terapia para mejorar la comprensión en general y el entendimiento en ruido en particular, que es el principal problema para de la gente que lleva audífonos. También estamos a punto de lanzar dos terapias pioneras para el tratamiento de acúfenos (tinnitus) en España.
—¿La gente sigue pensando que los audífonos son incómodos o anticuados?
—Sí, muchas personas se sorprenden cuando los prueban. Hoy en día, los audífonos son pequeños, discretos y muy inteligentes. La mayoría tienen conectividad Bluetooth: eso significa que puedes hablar por teléfono, escuchar música u oír la televisión directamente en tus audífonos, sin cables ni complicaciones. Muchos pacientes nos dicen que es como volver a formar parte del mundo: vuelven a escuchar a sus nietos en las videollamadas, disfrutan de las reuniones familiares o vuelven a salir a cenar sin miedo a no entender las conversaciones. Al final, no se trata solo de oír, sino de volver a disfrutar de la vida social sin esfuerzo.
—¿Por qué es tan importante revisar la audición?
—Mucha gente cree que solo hay que ir al audiólogo cuando ya se está ‘sordo’, pero no es así. Es como esperar a estar ciego para ponerse gafas. Si oímos, pero no entendemos bien, es el momento de revisarse. En los últimos años, distintos estudios han demostrado que el deterioro de la audición está directamente relacionado con el deterioro de funciones como la memoria y la atención. Además, cuando no entendemos lo que se dice, solemos aislarnos y participar menos en las conversaciones. Oír es un acto físico, pero entender es un acto del cerebro. Por eso, cuando usamos audífonos, el proceso no termina en ‘escuchar más fuerte’, es un reaprendizaje, y como todo aprendizaje, requiere práctica.