El Minerval, el producto basado en la molécula 2OHOA (ácido 2-hidroxioleico), fue presentado este lunes en el congreso de la ASCO (American Society of Clinical Oncology), la mayor reunión mundial sobre oncología, que se celebra estos días en Chicago.
La presentación corrió a cargo de Analía Azaro, investigadora principal del Institut d'Oncologia del Hospital de la Vall d'Hebron, de Barcelona, como cabeza de un grupo científico en el que participan Pablo Escribá y Xavier busquets, los dos catedráticos de la UIB investigados por una presunta venta ilegal del producto.
En la presentación se expusieron los resultados clínicos del fármaco, determinando la dosis máxima tolerada y destacando una actividad antitumoral «muy prometedora» en pacientes con cáncer.
El 2OHOA se encuentra en la fase experimental 1-2, en la que han participado 54 pacientes con tumores avanzados, la mitad de ellos con glioma (tumor cerebral) maligno. Estos pacientes responden a un perfil de estado terminal, en muchos casos con metástasis, que no responden a los tratamientos de referencia y con una gran heterogeneidad en la tipología de sus tumores. El producto está siendo desarrollado por Lipopharma, compañía biofarmacéutica que tiene su sede en el Parc Bit, de Palma.
Analía Azaro explicó en el congreso que el 2OHOA ha sido generalmente bien tolerado en dosis de hasta 12 gramos por día, sin que se hayan registrado eventos adversos relevantes. En niveles de dosis más altos, se registraron efectos adversos de tipo gastrointestinal, aunque ninguno grave o relevante. Asimismo, el Minerval puede ser administrado con o sin ingestión de alimentos.
Como se va viendo llamarlo caso Minerval es absurdo. La validez del investigado antitumoral se confirmó a través de sucesivos artículos científicos y ahora con estos y probablemente sucesivos ensayos clínicos. En mi opinión no es el Minerval el que falla, precisamente. Donde ha habido fallos obvios es en el suministro de un producto - a enfermos terminales de cáncer, nada menos - y desde la UIB y durante años. TERRIBLE e INESPLICABLE. De ahí el juicio. Las declaraciones de oncólogos de Son Espases dan mucho que pensar. La primera vez que vi una entrevista con la Dra Terrassa decidí que si por mala suerte acabara bajo su cuidado pediría cambio de médico o de hospital. Creo que estuvo correcta denunciando los hechos pero la veo mal preparada para emitir juicios.