La presidenta del Govern, Marga Prohens, ha anunciado este lunes que el Ejecutivo autonómico multiplicará por diez la superficie de alta protección en aguas de competencia autonómica hasta alcanzar los 600 kilómetros cuadrados antes de 2030, entre otras medidas incluidas en el nuevo Plan de Conservación Marina de Baleares.
Además, ha señalado que la superficie protegida se ampliará hasta los 500 kilómetros cuadrados antes de 2027 y que se solicitará al Gobierno central la creación de una red de zonas de protección estricta en aguas exteriores, con el objetivo de alcanzar los 1.500 kilómetros cuadrados antes de 2028 y llegar a los 3.000 antes de 2030.
Durante el acto, al que también ha asistido el conseller de Agricultura, Pesca y Medio Natural, Joan Simonet, la presidenta ha anunciado que el Govern pretende integrar al 50 por ciento de la flota profesional en planes de cogestión antes de 2028 y al 100 por 100 antes de 2030.
En este sentido, se aprobarán planes de cogestión para las bahías de Alcúdia y Pollença, se generalizarán las cajas verdes en todas las embarcaciones y se fomentarán marcas y certificaciones de producto pesquero local y sostenible.
Asimismo, Prohens ha anunciado otras medidas, como el impulso de un plan específico para la pesca de arrastre, que incluirá la delimitación de zonas y amplias áreas de exclusión, así como el refuerzo de la vigilancia en espacios marinos protegidos mediante el aumento de recursos humanos, materiales y tecnológicos.
También se prevé modificar la ley que regula la pesca marítima, el marisqueo y la acuicultura para incorporar nuevas infracciones, incrementar las sanciones y agilizar los procedimientos.
Planes de conservación
En otro orden de cosas, el Plan incluye la aprobación de programas de conservación de hábitats y especies vulnerables, entre ellos el plan de acción para la conservación de elasmobranquios, publicado en el Boletín Oficial de Baleares (BOIB) el pasado 12 de febrero. Este documento cuenta con financiación garantizada y contempla posibles reintroducciones de especies extintas, como el angelote o el pez guitarra.
La presidenta ha anunciado asimismo la elaboración de un plan de conservación y restauración de bahías poco profundas antes de 2027, así como en la creación de grupos de expertos y estructuras de coordinación.
Por otra parte, el Govern impulsará antes de 2027 un programa integral de seguimiento científico de la biodiversidad marina y de la pesca, en colaboración con centros de investigación, el sector pesquero y otros agentes implicados, con el objetivo de disponer de datos sólidos que permitan mejorar la gestión de los recursos y de los espacios marinos protegidos.
El Plan prevé también la ordenación y publicación anual de datos marinos, con indicadores comunes antes de 2026 y un sistema de acceso fácil y automático a la información para la ciudadanía.
Por su parte, Simonet ha reconocido que se ha tardado casi un año en redactar este documento que aún no cuenta con un presupuesto concreto, pero que es una prueba de que «es posible llegar a acuerdos que benefician a todos».
Referente mundial de conservación
Por su parte, la presidenta ha declarado que este Plan de Conservación Marina busca que las Islas se conviertan en un referente mundial de conservación al demostrar que es posible el aumento de la industria pesquera y la economía en general con la conservación de los ecosistemas marinos.
El Plan responde a que durante el último siglo el mar balear ha sufrido una notable pérdida de biodiversidad, vitalidad y resiliencia, con especial preocupación por la desaparición de los grandes depredadores aplicables y la erosión de hábitats y especies.
Es por ello que el Govern ha establecido un conjunto de compromisos que van más allá del cumplimiento legal y que incluyen medidas concretas en protección, vigilancia, gestión pesquera, seguimiento científico y transparencia.
«Este Plan no es una declaración de intenciones. Es un compromiso político verificable, con objetivos, porcentajes y plazos y un modo de rendir cuentas ante la ciudadanía», ha destacado Prohens.
Asimismo, la presidenta ha remarcado que el Plan «nace del diálogo y de la responsabilidad compartida» y ha subrayado que «la conservación del mar solo será posible si se hace desde el consenso y contando con los sectores implicados».
«Hoy damos un paso decisivo para proteger nuestro mayor patrimonio natural. La conservación marina no es una política ambiental aislada: es garantizar el futuro económico y social de las Islas», ha afirmado.
Alianza con el sector pesquero
Así las cosas, la presidenta ha resaltado la alianza con el sector pesquero para la recuperación del mar frente al reconocimiento de la pesca como una actividad histórica y el compromiso del Govern de integrar la totalidad de la flota en planes de cogestión para 2030.
«La pesca profesional y recreativa es parte de nuestro territorio y de nuestra cultura, y este plan parte del respeto y del consenso», ha incidido Prohens.
El Govern ha recordado también que recientemente el comisario europeo de Pesca y Océanos, Costas Kadis, visitó Baleares para conocer el modelo de cogestión que se ha implantado en el archipiélago e intercambiar experiencias sobre gestión sostenible de los recursos marinos.
El Plan incorpora un compromiso de seguimiento y financiación donde el Govern calculará y realizará el seguimiento del gasto público en conservación marina, incrementará progresivamente los recursos disponibles y desarrollará un sistema de contabilidad del capital natural marino.
Además, se convocará anualmente a los actores implicados para evaluar el grado de cumplimiento del Plan.
Si quieren reducir el impacto marítimo pueden empezar con reducir el turismo, los vertidos ilegales y los yates LUXURY. No a cuatro pescadores que van a tirar la caña a la costa.