El vicepresidente segundo y conseller insular de Medio Ambiente, Medio Rural y Deportes del Consell de Mallorca, Pedro Bestard, ha apuntado que la institución insular podrá parar la importación de residuos desde Ibiza si hay «saturación» o alguna cosa «no fuese bien».
Así ha respondido el representante insular a la pregunta de la portavoz de MÉS per Mallorca, Catalina Inés Perelló, sobre qué papel ha jugado el Consell de Mallorca en la adopción de esta medida.
Bestard ha recalcado que la institución insular será la que decida cómo y de qué manera se trae la basura a Mallorca, «ni el Govern, ni el Consell de Ibiza».
La ecosoberanista ha recriminado al equipo de gobierno que haya «dejado de gobernar», puesto que, a su manera de ver, la iniciativa «no se ha tomado en Mallorca, sino fuera de la isla». En ese sentido, ha señalado al Govern y al Consell de Ibiza.
Perelló ha argumentado que la importación de residuos «no es cooperación entre islas» y ha planteado que Mallorca «no puede ser la solución» a los problemas de otros territorios, «menos con un modelo ambiental que hace aguas por todos lados».
«¿Qué sentido tiene elaborar un plan de sostenibilidad para importar residuos y quemarlos? Han convertido el Consell de Mallorca en una gestoría para ejecutar lo que otros deciden», ha sostenido.
Por otra parte, ha negado que la ley balear de residuos «obligue a importar basuras», algo que ha justificado con la necesidad de aprobar la medida en una segunda votación tras el desencuentro entre PP y Vox en la primera.
Bestard ha afirmado que este traslado de basuras traerá «ventajas» a los mallorquines que en «días» verán reducida la tasa de basuras en un 10%. También ha reprobado que en MÉS hablen de «solidaridad» pero con Ibiza haya «cero».
Al mismo tiempo, ha reivindicado que quien manda en Mallorca es «el Consell de Mallorca» y ha puntualizado que en la planta de tratamiento de basuras de Son Reus van «sobrados» para atender la importación.
Otro de los elementos que ha sacado a colación son los 50 millones de euros que aportará el Govern para esta iniciativa, algo a lo que Perelló le ha contestado que es dinero que «también pagan los mallorquines».
Pues imagino que en Mallorca traer mierda de otros lugares les harà perder votos, no creo que estén muy contentos con la llegada de basura importada.