PortsIb ha aprobado la regulación del uso de las rampas públicas en los puertos e instalaciones de gestión directa para la temporada 2026, que con carácter general estarán reservadas para las embarcaciones de uso particular.
Se prevén, no obstante, determinadas excepciones como embarcaciones vinculadas a servicios públicos, investigación, protección ambiental, pesca profesional o actividades de mantenimiento y reparación.
Además, de manera transitoria, las empresas que durante 2025 disponían de autorización para el uso de rampas para actividades de alquiler o actividades acuáticas podrán continuar desarrollando su actividad durante 2026, con limitaciones específicas, como el uso de una única rampa y la exclusión de determinadas tipologías de embarcaciones.
La regulación, según ha informado la Conselleria del Mar y del Ciclo del Agua en un comunicado, también establece medidas para reforzar la seguridad, como la prohibición de realizar embarque y desembarque de pasajeros en las rampas mediante embarcaciones auxiliares.
Estas decisiones buscan dar respuesta al incremento registrado en los últimos años de solicitudes para el uso de rampas, tanto para actividades de alquiler de embarcaciones como para actividades acuáticas, en un contexto de disponibilidad limitada del dominio público portuario.
La nueva regulación se enmarca en la voluntad de PortsIb de fomentar la actividad económica en los puertos, optimizar la gestión de los recursos públicos y garantizar la competencia en la prestación de servicios, mientras se trabaja en la futura licitación pública de las autorizaciones de uso de rampas y otros espacios portuarios.