El doctor Alfonso Ballesteros Fernández ha fallecido durante la noche del pasado domingo a los 82 años en Palma de Mallorca. Este especialista en medicina interna se convirtió en una figura clave para la sanidad balear tras más de medio siglo de trayectoria profesional, según adelantó Última Hora. A lo largo de su carrera recibió galardones como la Orden de las Palmas Académicas, la Cruz al Mérito Militar o el premio Ramon Llull, entre otros.
Natural de Fuentesaúco (Zamora), donde nació en 1944, Ballesteros desarrolló prácticamente toda su actividad profesional en las islas. Su labor resultó determinante para la identificación de enfermedades raras en Baleares, territorio que se consolidó como el principal foco de la dolencia de Andrade en España. En 1980 describió por primera vez esta enfermedad en Mallorca, varios años antes del descubrimiento del primer marcador genético, lo que supuso una contribución decisiva para mejorar la situación sanitaria, social y laboral de numerosos pacientes.
El internista también destacó por resolver el misterio de la parálisis del calzado que afectaba a los trabajadores de las fábricas del Raiguer. Mientras se sospechaba de un origen vírico, José Alfonso Ballesteros Fernández descubrió que la causa real era el disolvente n-hexano presente en las colas utilizadas en la producción. Además, participó en el análisis del ADN de los restos de Cristóbal Colón en Sevilla, contribuyendo a investigar su posible procedencia balear.
Una visión global de la medicina frente a la hiperespecialización
Ballesteros formó parte de una generación de internistas formada antes de la gran expansión de las especialidades médicas. Defendía una aproximación más global al paciente, centrada en comprender al enfermo en su conjunto y no únicamente desde una patología específica. En una entrevista concedida en 2023 explicaba que el internista debía saber «cuándo recurrir al especialista», pero reivindicaba el valor de una visión integral, especialmente en casos complejos.
Su actividad profesional combinó durante décadas la atención clínica diaria con la investigación y la docencia en diversos hospitales y centros sanitarios del archipiélago. Esta perspectiva amplia marcó una trayectoria que le valió el respeto tanto de compañeros de profesión como de pacientes. Llegó a Mallorca en una época de grandes transformaciones para la sanidad, adaptándose a los cambios sin perder de vista el compromiso con el trato humano y la cercanía asistencial.
Presidente de la Real Academia de Medicina y consultor activo
Durante años ocupó la presidencia de la Real Academia de Medicina de las Islas Baleares, desde donde impulsó el desarrollo científico y la formación profesional en el archipiélago. Pese a los numerosos reconocimientos recibidos, mantuvo siempre un perfil discreto y volcado en el trabajo diario.
Incluso en sus últimos años, Ballesteros seguía colaborando como consultor médico en distintos centros sanitarios de Baleares. En 2023 aseguraba que no pensaba en dejar la profesión porque continuaba disfrutando de la medicina y porque su labor le permitía mantenerse activo sin la presión asistencial de otras etapas. «Mi profesión ha sido uno de mis grandes aciertos», resumía entonces.
Defensor de la investigación y las nuevas tecnologías
El doctor se mostró siempre atento a la evolución de la sanidad y de la investigación médica en el archipiélago. Valoró especialmente el crecimiento científico experimentado en Baleares durante las últimas décadas y defendía que la investigación debía seguir ganando peso dentro del sistema sanitario. Sobre las nuevas tecnologías, consideraba que la inteligencia artificial sería una herramienta útil para ayudar en diagnósticos y tratamientos, aunque insistía en que nunca podría sustituir completamente el criterio médico ni el contacto humano con el paciente.
Condolencias institucionales
La presidenta del Govern, Marga Prohens, y el resto de miembros del ejecutivo autonómico han expresado sus condolencias por el fallecimiento del médico. "La comunidad médica de Baleares está hoy de luto por la muerte del doctor Alfonso Ballesteros, referente de la medicina interna y una figura clave en la investigación e identificación de enfermedades raras en nuestras islas, como la de Andrade", ha publicado Prohens en sus redes sociales.
«Hizo una contribución decisiva a la comunidad científica y a la mejora sanitaria, social y laboral de muchos pacientes y familias», ha destacado la dirigente sobre Ballesteros, cuya trayectoria ha calificado de «ejemplar». Su fallecimiento deja un importante vacío en la medicina balear. Más allá de sus investigaciones y cargos, quienes le conocieron destacan su capacidad para enseñar, su curiosidad constante y una manera de ejercer basada en la cercanía, el rigor y el compromiso con los pacientes.