¿Por qué en el rótulo de la fachada pone «Teatro Pereira» y en el café-concierto del vestíbulo «Teatro Pereyra»? La historia es curiosa. Por un lado, Eric Jan, responsable del local musical siempre ha insistido en que era con «y», pero el rótulo original lleva más de un siglo con la «i», por lo que parece lógico que fuera así el nombre auténtico. Y efectivamente, tal era la forma correcta, pues correspondía al del comandante militar de Eivissa en aquel final del siglo XIX, Vicente Pereira y Morante, cuya familia era oriunda del sur de Portugal y allí se escribe así (¿recuerdan la novela «Sostiene Pereira», de Tabuchi?)
Tal información la ha proporcionado a este periódico Juan Antonio Torres, investigador y curioso de las cosas de su isla, además de gerente de la Orquestra Simfònica Ciutat d'Eivissa. El caso le ha interesado particularmente y está recopilando material suficiente para escribir un libro. Resumiendo, y en lo que al tema concierne, la historia del Teatro Pereira (usaremos a partir de ahora el nombre más duradero) se inicia en la última década de 1800 cuando el comerciante Josep Tarrés Espinal, el empresario Abel Matutes Torres y el comandante Pereira deciden crear una sociedad para la construcción del teatro; sociedad a la que se unirían unos 50 pequeños accionistas para alcanzar las 65.000 pesetas que costó el proyecto.
Hasta aquí el tema parece claro. Lo que llama la atención es que el propio comandante Pereira a veces cambiaba la «i» por la «y», como ha comprobado Juan Antonio Torres en algunos documentos. ¿Por qué? ¿Despiste, capricho, porque la «y» (que no existe en el alfabeto catalán) es más españolista que la «i» latina, y, por lo tanto era un guiño conservador, más propicio a que en la isla se usase antes el castellano que el catalán? El misterio parece insoluble a estas alturas, aunque puede abrir un debate al respecto.