J. HERRANZ
«Gonelles y joies en Ibiza y Formentera», de Maria Lena Mateu Prats, y «Xifres per a una història, una història en xifres», de Joan Carles Cirer Costa, son las dos obras ganadoras ex-aequo de la décima edición del Premi Vuit d'Agost d'Investigació, que convoca la Conselleria de Cultura. La doctora en Historia y el economista experto en turismo se repartirán los 6.000 euros con los que está dotado el premio, entregado ayer en el acto celebrado en la Catedral de Eivissa con motivo de las Festes de la Terra.
En esta edición se han presentado tres trabajos, que han tenido que ser juzgados por Lina Sansano, Antoni Ferrer Abárzuza, Francesc X. Torres Peters, Joan-Josep Serra Rodríguez y Joan Piña Torres. Tras una larga deliberación, celebrada en la sede del Consell Insular el pasado día 4, el jurado emitió su fallo, destacando de los dos trabajos ganadores «su calidad, repercusión social, estructura y contenido, trabajo de archivo y de análisis, así como de recopilación de datos».
Sobre «Gonelles y joies en Ibiza y Formentera», subtitulada «Aproximación a sus paralelismos en el Mediterráneo, siglos XVII-XI», Maria Lena Mateu explicó ayer a este periódico que se trata de «un estudio basado fundamentalmente en le Archivo de Protocolos Notariales». De su labor de investigación, Mateu Prats señaló que le resultó «singularmente atractivo el poder acceder a los modos indumentarios a las islas próximas, como Cerdeña, donde han perdurado ciertos rasgos aquí olvidados, que corroboran el hermanamiento que se sospechaba, si bien se inserta en corrientes de ámbito más general».
Prendas de busto, joyas de cintura y eclauer («el tipo de joya más representativo de Eivissa») o las emprendades son los elementos más destacados del trabajo de Maria Lena Mateu.
Por su parte, el trabajo de Joan Carles Cirer «es una recopilación de todas las estadísticas que hay sobre el comercio de Eivissa, la economía de la isla, entre 1857 y 1960. Miles y miles de datos, con gráficos», explicó ayer a este periódico. Un labor que ha ido recopilando durante casi 20 años, en fuentes de distinta procedencia. «Es un trabajo muy técnico, que, como digo en el prólogo no es el libro más adecuado para leer por la noche», ironizó.