Los principales retos del turismo en 2026 son múltiples y variados. Están, además, relacionados unos con otros. El turismo ha vivido tras la pandemia un efecto champán en el que las ganas de viajar se han impuesto a cualquier otra variable. Hoy, la situación se ha normalizado y las ganas de viajar se ven amenazadas por diferentes factores. Los nubarrones negros se atisban en el horizonte, aunque todas las previsiones para el 2026 son excelentes. En todo caso, conviene no perder de vista las grandes amenazas. Sea como sea, los grandes retos del turismo en Balears para 2026 son los siguientes:
1.- La lucha contra el alquiler vacacional ilegal. La lucha contra el alquiler vacacional ilegal se ha convertido en uno de los grandes retos del turismo en los últimos años. Desde diferentes ámbitos se relaciona directamente el alquiler vacacional con los graves problemas de acceso a la vivienda que padecen los ciudadanos de Balears. En este sentido, Més per Mallorca aprobó semanas atrás su apuesta por la eliminación progresiva del alquiler vacacional, sumándose así a las voces más críticas. El Consell de Mallorca, que tiene las competencias de la lucha contra el alquiler vacacional, ha dado ya importantes pasos para erradicar el problema. El departamento de Turisme del Consell de Mallorca gestionará en 2026 un presupuesto de 20,6 millones de euros, un 21% más que en 2025. El objetivo prioritario del Departamento continuará siendo la lucha contra la oferta ilegal. El servicio de inspección cuenta ya con 23 personas más, entre los que se encuentran siete nuevos inspectores, que han pasado de 20 a 27. Además, hay ya ocho nuevos tramitradores de expedientes en el área de sancionales, pasando de tres a once, y ocho personas más en el área de Ordenación, pasando de 16 a 24. El objetivo es reforzar la lucha contra la oferta ilegal y mejorar la gestión y la tramitación de expedientes.
El Consell de Mallorca, en la lucha contra el alquiler vacacional ilegal, ha puesto grandes esperanzas en el acuerdo alcanzado el pasado junio con Airbnb. La plataforma digital se comprometía a retirar los anuncios que no estén de acuerdo con la normativa de manera manifiesta. En un primer momento, el acuerdo supuso la eliminación de más de 130 anuncios identificados por la institución insular. A partir del pasado 23 de junio, Airbnb obliga a cualquier nuevo anuncio de alquiler de corta duración en Mallorca a mostrar un número de registro.
A principios del pasado mes de diciembre, el Consell de Mallorca impulsó un cambio estructural en la lucha contra la oferta turística ilegal. La idea es reducir los plazos de actuación a la mitad y garantizar que la actividad infractora deje de operar. En la campaña de verano de 2025, el Consell incrementó las inspecciones contra la oferta ilegal más de un 19%. En total, realizó durante la campaña un total de 3.043 actuaciones y consiguió la retirada de más de 4.400 anuncios irregulares de las plataformas comercializadoras. La idea del Consell, en este sentido, es incidir en la línea anunciada para eliminar por completo la oferta ilegal. En los últimos días del año 2025, Marcial Rodríguez presentó su dimisión como conseller de Turisme del Consell de Mallorca y fue relevado por Guillem Ginard. El nuevo conseller ya ha anunciado su intención de dialogar con todo el sector. Su voluntad de acabar con el alquiler vacacional ilegal es clara.
2. Mantener la conectividad existente y abrir nuevas rutas. Las aerolíneas siguen apostando por Balears, puesto que la conectividad es un aspecto esencial, tanto para la llegada de nuevos turistas como para los propios residentes. Por ello, diversas aerolíneas han decidido mantener las rutas que ya tenían e incluso ampliarlas, como es el caso de Vueling. La aerolínea española de bajo coste ha decidido reforzar diversas rutas estratégicas con la Península. Por ello, ha añadido tres frecuencias a Málaga, dos a Bilbao y Sevilla, ha ampliado con una frecuencia semanal los vuelos a Granada, París-Orly, Oviedo, Valencia y Zaragoza, mientras que las conexiones con Alicante, Barcelona y Jerez se mantienen sin modificaciones. Vueling, además, lanzará el próximo verano nuevas conexiones internacionales desde Palma a Bruselas, Bélgica, y Zurich, Suiza. La ruta a Bruselas contará con cuatro frecuencias semanales y se podrá volar a partir del próximo 26 de marzo, mientras que la de Zurich contará con tres frecuencias y estará operativa a partir del 27 de marzo.
Por otro lado, Wizz Air también ha optado por ampliar la operativa con nuevas conexiones aéreas. Entre las novedades destacan la apertura de la ruta Roma-Menorca y el estreno de los vuelos entre Milán-Malpensa y Mallorca. También se incorpora la nueva ruta entre la capital de Albania, Tirana, y Mallorca. Aunque, las conexiones más destacadas son las que operarán Air Canada y Etihad Airways. La aerolínea canadiense ha escogido Palma una de las primeras rutas con Montreal que realizará su nuevo Airbus A321XLR a partir del próximo verano. Mientras que, la aerolínea Etihad Airways operará entre Abu Dabi y Palma del 12 de junio hasta a mediados de septiembre y operará tres frecuencias semanales. Esta es la primera conexión directa regular con el Golfo.
BA CityFlyer, filial de British Airways, enlazará desde el nueve de mayo, Glasgow y Palma con un vuelo semanal los sábados. En este 2026 se mantiene la continuidad aérea con Newark con United Airlines. No obstante, la aerolínea polaca LOT también ha incluido a Mallorca en su programación de vuelos a partir del 30 de mayo y conectará la isla con Varsovia-Chopin. Esta nueva ruta estacional operará tres veces por semana. Finalmente, la aerolínea airBaltic también ha anunciado la ampliación de sus frecuencias semanales de vuelo de la ruta desde Palma a Vilna, Lituania, en la temporada de verano.
3.- Turismofobia. Gestión de la masificación. Detener la turismofobia es fundamental. Garantizar una sana convivencia entre turistas y residentes es de capital importancia para el futuro de la principal industria de las islas. En este sentido, organizar los flujos de visitantes, tanto en la ciudad como en el conjunto de la isla, es primordial. La masificación ha provocado múltiples debates y controversias, que deben ser consideradas. La necesidad de abogar por el decrecimiento turístico está en el centro de todas las polémicas. El decrecimiento es solo la apuesta de una parte del arco parlamentario (la izquierda), pero el Partido Popular ha sido claro al rechazar un incremento de plazas. Su apuesta es la contención turística. Llegados a este punto, hay que significar que existe casi unanimidad en considerar que no deben aumentarse las plazas turísticas, ni hoteleras ni de alquiler vacacional.
Además, existe también un amplio consenso en regular la llegada de cruceros al puerto de Palma. En este mismo sentido, limitar la llegada de vehículos cuenta también con un amplio consenso, así como la limitación de la circulación de turismos en Formentor. Otra de las cuestiones de actualidad es el uso de tecnología para reducir la masificación. En esta línea, datos y sensores pueden servir para monitorear flujos de personas en tiempo real. Pueden introducirse también aplicaciones informativas que recomienden rutas alternativas o momentos menos concurridos para evitar atascos. En ese sentido, la utilización de big data debe ser vital para anticipar saturaciones y planificar mejor. Escuchar al residente es imprescindible para arrinconar a la turismofobia, aunque no todas las opiniones son coincidentes. El llamado turismo regenerativo, que mejora la vida de los residentes, debe ser la gran apuesta.
4.- Sostenibilidad y transición hacia un nuevo modelo. La sostenibilidad es un ya un valor irrenunciable en el turismo, asumido con absoluta normalidad por todos los actores. Está íntimamente relacionado con un nuevo modelo turístico en el que se prioriza el valor por encima del número. Ha dejado de ser importante la cantidad de turistas que visitan las Islas y lo más importante es el valor que aportan. La sostenibilidad debe entenderse en una triple vertiente: ambiental, económica y social. La sostenibilidad ambiental supone la protección del entorno natural y el uso responsable de los recursos. En estas línea, son numerosos los establecimientos turísticos que ya cuentan con placas fotovoltaicas para cubrir toda o parte de su demanda. Además, hace ya años que se ha generalizado el uso de bombillas y cualquier tipo de maquinaria de bajo consumo para reducir de forma drástica el consumo energético.
El impulso de la economía circular es de capital importancia y en este aspecto hay que destacar el consumo de productos de kilómetro cero. Otro aspecto fundamental es reducir el desperdicio alimentario, que durante años ha sido ingente en el sector. La sostenibilidad económica es la que genera beneficios justos y duraderos para la población local. En esta variable entran factores como contar con un convenio colectivo justo, que contemple una remuneración suficiente, o que las cargas de trabajo sean llevaderas. La sostenibilidad social se refiere al respeto hacia las comunidades locales, su cultura y tradiciones. Por dicho motivo, hay muchos aspectos a mejorar, desde el uso de la lengua propia por las hoteleras hasta la difusión de la cultura.
5.- El problema de la vivienda. Las dificultades para acceder a una vivienda no son un problema que afecte únicamente a los trabajadores del sector turístico. Al contrario, la falta de vivienda asequible se ha convertido en uno de los más graves problemas para el conjunto de la población. Son muchos los hoteleros de Balears que buscan soluciones a la falta de vivienda para sus trabajadores. En este sentido, algunos han recuperado espacios que años atrás ya se dedicaban a hospedar a los trabajadores del establecimiento. En todo caso, hay que significar que la inmensa mayoría de hoteles habían transformado las antiguas habitaciones de personal en espacios para el cliente. Hay hoteles que alquilan viviendas e incluso bloques enteros de apartamentos para acoger a sus trabajadores.
Algún establecimiento ha ‘sacrificado’ varias habitaciones para alojar a personal y se ha dado el caso de, al menos de un hotel, que ha alquilado habitaciones en otro establecimiento para alojar a su personal durante toda la temporada estival. En todo caso, el problema de la vivienda está siendo abordado de forma prioritaria por el Govern, aunque los resultados no son, ni mucho menos, inmediatos. De hecho, una herramienta como el ‘lloguer segur’, que debe servir para poner en el mercado viviendas no ha dado sus frutos. Son pocos los propietarios que se han adherido al programa del Govern, pese a que tienen garantizado el cobro, además de saber que sus viviendas no serán ‘okupadas’.
6.- Falta de personal y la lucha contra la estacionalidad. La falta de personal se ha convertido en un problema acuciante tras la pandemia. Faltan trabajadores, en general, y especialmente en el sector turístico. Es un problema que está directamente relacionado con la falta de vivienda. En todo caso, son varios los factores que contribuyen a la falta de personal en el sector turístico. En este sentido, son numerosos los establecimientos que podrían contratar a más personal, pero no lo encuentran. De esta manera, la calidad del servicio se resiente en demasiadas ocasiones. La falta de personal es acuciante cuando se buscan trabajadores cualificados. Fidelizar al personal es así uno de los retos de toda empresa hotelera. Garantizar más semanas de trabajo o un salario por encima de lo que marca el convenio son algunos de los argumentos más utilizados para atraer talento.
Por otro lado, es evidente que se han dado importantes pasos en la lucha contra la estacionalidad en los últimos años. Han aumentado los establecimientos hoteleros que tienen abierto todo el año y son muchos los que prolongan sus días de trabajo más allá del famoso de mayo a octubre. En este sentido, el turismo deportivo, cultural, gastronómico... ha contribuido en gran medida a prolongar la temporada turística. La ciudad de Palma es un ejemplo de lucha contra la estacionalidad, puesto que son muchos los hoteles de la ciudad que tienen abierto los doce meses.
7.- Infraestructuras y congestión. Evitar la congestión es prioritario para evitar la masificación o favorecer la convivencia entre turistas y residentes. Mejorar las infraestructuras públicas es imprescindible, aunque cuando hablamos de transporte no hay consenso. En este sentido, hay unanimidad en considerar que las infraestructuras viales existentes deben estar en perfectas condiciones, bien asfaltadas y bien señalizadas. En cambio, el consenso desaparece cuando se trata de crear nuevas infraestructuras viarias o ampliar las existentes. La unanimidad se recupera cuando se señala la necesidad de mejorar la red de transporte público. Incrementar las frecuencias del TIB existentes es necesario, así como aumentar también el transporte en ferrocarril. De igual manera, recibe también la aprobación general la posibilidad de incrementar el transporte en tren hasta Llucmajor, pasando por el aeropuerto, o Alcúdia. Mejorar y adaptar a las nuevas circunstancias infraestructuras relacionadas con el agua como las depuradoras es imprescindible.
8.- Tecnología e IA. Aplicar las nuevas tecnología en todos los ámbitos del turismo, así como la inteligencia artificial es uno de los grandes retos del sector. La tecnología cambia de forma drástica con extrema rapidez y las empresas no lo tienen fácil para mantenerse al día. Los avances tecnológicos son transversales y pueden así aplicarse en todos los ámbitos. Examinar el hotel puede convertirse en una experiencia más real que nunca y es posible también hacer una visita virtual por el establecimiento y los exteriores del hotel. Conocer los principales atractivos de la zona es también factible con las nuevas tecnologías. Son muchas las aplicaciones, que van desde los procesos de venta, el check-in, check-out, la reserva de todo tipo de servicios... La inteligencia artificial revolucionará también, previsiblemente, el mundo de la hostelería en muchos aspectos.
9.- Cambios climáticos. Frenar el cambio climático es tarea imposible para el sector turístico de Balears. En todo caso, las consecuencias del cambio climático pueden ser muy importantes en las Islas y condicionar el futuro turístico. Por una parte, hay que considerar que las olas de calor que se han producido en los últimos años y que desincentivan el turismo. Es un fenómeno que ya ha producido algunas cancelaciones, pero que puede tener consecuencias mucho más graves en un futuro inmediato. Hay que tener también en consideración que el cambio climático provoca también la oscilación de la arena de las playas. De esta manera, algunas playas han perdido ya muchos metros de arena.
10.- La competencia, la rentabilidad y la permanente modernización. Los mercados emisores tradicionales de Balears han entrado en crisis en 2025. De esta manera, hay que seguir la evolución de las ventas en Alemania y Gran Bretaña. Los hoteleros de Balears han podido subir los precios en los últimos años de forma importante, pero el pasado verano ya se pudieron advertir los primeros síntomas de agotamiento. Balears no puede continuar subiendo precios si no quiere perder cuota. Turquía, Croacia o algunos países del norte de África como Argelia son algunos de los lugares que pueden ‘robar’ turistas a Balears por cuestiones de precio.
La rentabilidad es un factor de capital importancia para el sector hotelero. Balears es líder hasta ahora en rentabilidad, pero los primeros nubarrones negros ya se han dejado ver. Un factor que ha ganado protagonismo en los últimos años y que afecta directamente a la rentabilidad es la estancia media, que va en franco retroceso. En este sentido, existe una tendencia generalizada a viajar más, pero menos días. La planta hotelera de Balears se ha modernizado de forma importante en los últimos años al amparo de las diferentes legislaciones vigentes. En todo caso, el proceso de modernización de los establecimientos hoteleros es un proceso sin final, que debe ser constante.