Hablar de turismo en bolsa es generalizar mucho. Dentro del sector encontramos diferentes empresas en función del trabajo que desarrollan: no es lo mismo un hotel que un rent a car, ni una aerolínea, un aeropuerto o una central de reservas. Incluso, dentro de empresas del mismo subsector podemos ver enormes diferencias por el tipo de cliente al que se enfocan: por ejemplo Marriott y Meliá o, sobre todo, Airbnb; o Ryanair y Lufthansa. Pero es verdad que hay cierta correlación porque hay factores comunes entre ellos. El principal es el componente cíclico que tienen: cuando la economía va bien, estos sectores lo hacen muy bien en bolsa.
Sin embargo cuando va mal o, casi peor, cuando hay incertidumbre, el mercado interpreta que van a sufrir. Cuando la gente no sabe si su trabajo será estable, si le subirán el sueldo, si va a tener que cerrar el negocio o no va a poder pagar la hipoteca (hay países donde hay muy poca hipoteca) va a dejar de viajar, o, al menos, gastará menos en viajes. Y venimos de una COVID que paralizó los viajes durante casi dos años, pero que las empresas turísticas recuperaron con fuerza. Algo que ha pasado casi desapercibido para las bolsas que tienen los focos en otros sitios, tal vez por miedo a que el incremento de deuda motivado por la época de la COVID fuera mala a largo plazo.
Y, por si fuera poco, llegó Trump y con él nueva incertidumbre económica: ¿cómo afectarán a la economía en general y al consumo en particular los aranceles? Resulta curioso ver como un factor que debería hacer daño a empresas que venden productos, ha lastrado las rentabilidades de otras que venden servicios ajenos al incremento de coste arancelario. Pero claro, si los aranceles provocan una crisis o desaceleración parece que habrá menos turismo o se gastará menos en turismo. Sin embargo, los niveles de viajes y de gasto en viajes siguen marcando récords tras récords.
Pero por si fuera poco, una nueva crisis para el turismo: Los bombardeos de Irán provocan fuerte subida del petróleo. Y eso, además de una nueva incertidumbre económica ¿provocará una crisis el petróleo caro? Hay dos impactos directos: Por una parte, la subida de precios del petróleo encarece los desplazamientos y por otra varios destinos turísticos y bases de escala de vuelos intercontinentales están en riesgo como Catar, Emiratos Árabes, Dubái o Arabia. Evidentemente, no tenemos todavía datos de cómo afectarán estos bombardeos: si el petróleo no sube mucho (estaba muy barato antes del inicio del conflicto armado con Irán) puede volver a ser residual para las empresas turísticas, al menos para sus resultados reales. Partiendo de la base lo que decía al principio (las empresas turísticas son muy diferentes entre ellas) a nivel global está claro que la bolsa ha castigado riesgos que en la realidad no han afectado a las cuentas de las empresas: hay más turismo que nunca.
Sin duda, un sector a analizar para que forme parte de la cartera, eso sí, siendo muy selectivos en la elección de las empresas o acudir a fondos como GVC Gaesco 300 Places, Pictet Premium Brands o True Time SICAV donde tienen un peso de gran importancia.