Toni Ballester, CEO de Estel, es Ingeniero de Telecomunicaciones por la Universidad Politécnica de Cataluña (UPC) y MBA por IESE. Con más de 30 años de experiencia en el sector de las instalaciones integrales, hoy lidera una nueva etapa centrada en impulsar soluciones energéticas eficientes, sostenibles y rentables para hoteles y resorts.
Estel cuenta con una amplia trayectoria en instalaciones integrales, ¿qué os ha llevado a apostar por soluciones de generación de energía?
En Estel siempre hemos situado las necesidades de nuestros clientes en el centro. Esa ha sido nuestra guía para evolucionar. Nacimos hace más de 30 años como una empresa de telecomunicaciones y, gracias a la confianza que nuestros clientes, fuimos creciendo con ellos: ampliamos nuestra presencia geográfica y diversificamos nuestros servicios. En su momento, fueron nuestros propios clientes los que nos animaron a dar el paso hacia las instalaciones integrales. En esta ocasión, hemos detectado nosotros mismos una necesidad clara: los grandes resorts, especialmente en el Caribe, afrontan desafíos energéticos de gran magnitud, y queremos ayudarles a resolverlos con éxito.
¿Cuáles son esos retos?
El primero es el elevado coste de la energía, sumado a suministros inestables y poco sostenibles. La sostenibilidad ya no es un valor añadido, es una obligación. Los hoteleros están comprometidos con reducir sus emisiones y necesitan que sus proveedores les acompañemos en ese camino. Además, un resort funciona como una pequeña ciudad, por lo que disponer de un suministro estable y fiable es crítico para garantizar una operatividad óptima. A ello se suma el impacto económico: la energía es uno de los principales gastos y afecta de forma directa a la rentabilidad. Con nuestras soluciones, estos problemas se minimizan y ofrecemos a nuestros clientes tranquilidad operativa y eficiencia económica.
¿Qué soluciones energéticas resultan más adecuadas en este contexto?
Cada hotel es distinto y las necesidades varían en función del proyecto, por lo que diseñamos soluciones totalmente a medida. Si hablamos del Caribe, la propuesta más atractiva suele ser un sistema energético híbrido donde la trigeneración, la fotovoltaica y el almacenamiento en baterías trabajan de forma coordinada. La trigeneración permite producir electricidad, calor y climatización desde un único sistema. Esto reduce las emisiones de CO2₂ en torno a un 40% respecto a instalaciones tradicionales y optimiza los costes energéticos además de garantizar eficiencia térmica y eléctrica; la fotovoltaica reduce emisiones de CO2₂ aportando generación renovable local; y las baterías aportan estabilidad, seguridad operativa y permiten minimizar las horas de funcionamiento de los grupos, especialmente en horario nocturno, optimizando así el rendimiento global del sistema.
Entonces, ¿se trata de crear verdaderas islas energéticas?
Exactamente, aunque no solo energéticas. Además de las soluciones de generación y gestión de energía, ofrecemos a los resorts sistemas completos de tratamiento de agua: desalación, potabilización y osmosis. Esto les permite disponer de agua potable de forma totalmente autónoma. De este modo, creamos auténticas «islas» dentro del propio resort, independientes de la red tradicional tanto en energía como en agua. Esta autonomía garantiza el suministro, asegura la operatividad y contribuye al objetivo principal de cualquier hotelero: ofrecer al huésped una experiencia impecable.
¿Qué papel juega la tecnología en todo esto?
Un papel fundamental. La tecnología nos permite hacer que estas plantas sean aún más eficientes. Integramos sistemas de domótica y control inteligente, para automatizar climatización, iluminación y otros servicios en función de la ocupación real del resort. Esto reduce consumos y genera ahorros económicos significativos.
Hablemos de IA. ¿Cómo contribuirá a la gestión de estas soluciones?
La IA será clave en la eficiencia energética del futuro. En Estel ya trabajamos en soluciones basadas en IA como el Gemelo Digital, que replica virtualmente una planta de trigeneración.
Esta réplica recibirá de datos en tiempo real mediante sensores, sistemas de control y tecnologías IoT, permitiendo simular el comportamiento de la planta, anticipar situaciones y tomar decisiones que optimizan el rendimiento sin intervenir directamente en la planta física. El análisis continuo de datos permitirá anticipar fallos, planificar mantenimientos de forma más eficiente y reducir paradas no programadas. En definitiva, nos permitirá detectar ineficiencias, ajustar parámetros operativos y mejorar el uso de recursos.
¿Y qué soluciones se pueden ofrecer en Balears?
El contexto es diferente. Los hoteles son, en general, de menos tamaño que en el Caribe y el suministro de energía es más estable y económico. La trigeneración es especialmente adecuada para infraestructuras como aeropuertos u hospitales, pero no necesariamente para la mayoría de hoteles de Balears. Aún así, la sostenibilidad es parte de nuestro ADN. Desde nuestra división Estel Green trabajamos en proyectos innovadores que requieren apoyo institucional. Destacan iniciativas como CIHCLO en Mallorca o el Hydroport de Eivissa, proyectos en los que llevamos años investigando para aportar sostenibles a nuestro territorio.
¿Puedes detallar estos proyectos?
Por supuesto. CIHCLO consiste en crear una nueva planta industrial sostenible e innovadora de fabricación de hidrógeno verde y derivados del cloro a partir de salmuera residual de la desalación, alimentada por una planta agro voltaica de autoconsumo. Hydroport, en el puerto de Eivissa, es un sistema de generación eléctrica basado en energía undimotriz —la fuerza de las olas—. Esta energía abastecerá un sistema OPS (Onshore Power Supply), permitiendo que los buques conectados al puerto operen con electricidad sostenible durante sus estancias, reduciendo así las emisiones locales. Son proyectos en fase previa, pero estamos plenamente comprometidos con que se conviertan en realidad.
Proyectos tan complejos requieren de una gran estructura. ¿En qué momento está Estel?
En Estel hemos crecido de la mano del sector hotelero y hoy estamos plenamente consolidados. Ese crecimiento nos ha llevado a iniciar una reorganización interna para adaptar nuestra estructura a los retos actuales y, sobre todo, para acompañar mejor a nuestros clientes en esta nueva etapa. Cuando hablamos de estructura, lo hacemos principalmente de personas. El mayor valor de Estel es su equipo: no somos una empresa cuyo valor resida en grandes activos, sino en el talento y la capacidad de quienes hacen realidad cada proyecto. Pero también implica modernización: estamos digitalizando procesos e invirtiendo en innovación para ser cada vez más eficientes y competitivos. Además, en este camino me acompañan mis hijos. Su incorporación está aportando nuevas formas de trabajar y una visión renovada que encaja con la evolución que está viviendo la compañía.
Para finalizar, ¿por qué organizar el Mallorca Energy Summit y por qué ahora?
Porque los retos que afrontamos hoy exigen espacios de diálogo. Necesitamos compartir la realidad actual y lo que está por venir en generación energética. Mallorca es el lugar idóneo: aquí se concentran muchas de las principales cadenas hoteleras de turismo vacacional, que son precisamente quienes afrontan los desafíos energéticos y quienes más se benefician de estas soluciones.
¿Qué se ha obtenido en este encuentro?
Ponentes, clientes y actores del sector hemos puesto en común nuestra visión, para aunar esfuerzos y seguir construyendo juntos un futuro más sostenible, rentable y energéticamente eficiente.