Las bolsas nos permiten invertir en cualquier tipo de empresas y, por lo tanto, ser propietarios de ellas. ¿A quién no le gustaría ser el dueño de Amazon, NVIDIA, Nike o Inditex? Y en una comunidad como la nuestra, ¿a quién no le gustaría ser hotelero? Pues gracias a las bolsas es muy sencillo hacerlo, y no solo en las que he mencionado: es fácil invertir en las mejores de cada uno de estos sectores. Es cierto que los hoteles en bolsa no están viviendo sus mejores momentos y la Guerra de Irán ha perjudicado a la mayoría.
Son tres los factores que provocan el castigo de las últimas semanas: (i) son valores cíclicos y el mercado espera que, si la economía va mal, se gaste menos en viajes; (ii) parte del coste de esos viajes puede incrementarse por el transporte, precisamente por el encarecimiento del petróleo y (iii) varias cadenas hoteleras tienen intereses importantes en países que están siendo bombardeados. Curiosamente, la mallorquina Meliá Hotels International está siendo una excepción y desde el principio de la guerra está subiendo. Posiblemente el mercado interpreta que parte del turismo de esa zona puede desviarse a otras donde Meliá tiene una presencia destacada como el Mediterráneo o el Caribe.
Independientemente de esta excepción, el consumo en viajes no para de crecer a nivel mundial, la mayoría de hoteleras han recuperado muy sobradamente lo que ganaban antes de la COVID y están reduciendo mucho la deuda motivada por los cierres de la pandemia.
Es muy probable que mucho inversor quiera aprovechar el momento: si el negocio turístico no para de crecer y las bolsas no lo reflejan suficientemente, puede ser una oportunidad de inversión. Hay tres formas de hacerlo:
La más directa es comprar acciones de las empresas; aparte de la mallorquina que tan buenos resultados está dando últimamente, se puede invertir en grandes hoteleras americanas como Marriott o Hilton, además ligadas a turismo más lujoso, europeas como Intercontinental Hotels o Accor, o asiáticas como H World Group.
También puedes invertir «solo en el inmueble» vía REITs o SOCIMIs dejando aparte el negocio.
Son empresas que agrupan inmuebles hoteleros, independientemente de las compañías que los explotan. Algunos ejemplos son las grandes americanas Host Hotels & Resorts, Apple Hospitality o Park Hotels & Resorts. Esta figura en España está mucho más verde y los tamaños de SOCIMIs hoteleras como Atom Hoteles o Hotei Properties son pequeños y, por tanto, la liquidez es escasa.
Por último, se puede hacer vía fondos de inversión. Por ejemplo las gestoras españolas Cobas, GVC Gaesco, Magallanes, Az Valor o Abante son de los principales inversores de Meliá gracias a las acciones que tienen sus fondos. De las grandes internacionales mencionadas fondos como Pictet Premium Brands, Brown US Equity Growth o True Time SICAV las tienen entre sus principales posiciones. Por si fuera poco, estos fondos permiten al pequeño (y gran) inversor diversificar fácilmente tanto en este subsector como en otro al no exigir mínimos de inversión, como obtener ventajas fiscales no presentes en otros activos de inversión.