El diseñador italiano Valentino Garavani, conocido en todo el mundo simplemente como Valentino, ha fallecido este lunes en su casa de Roma rodeado de sus seres queridos a los 93 años de edad, según la fundación que lleva su nombre. Valentino era un asiduo de la isla de Ibiza, donde veraneaba con frecuencia a bordo de su yate T. M. Blue One acompañado de sus amigos.
Apodado «el último emperador» en un documental homónimo estrenado en 2008, Valentino era el último de los grandes modistos del siglo XX, junto con Giorgio Armani, fallecido el año pasado. Fundó su firma en 1959, tras diez años en París, donde llegó con una vocación por la moda. Asistió a la reconocida École des Beaux-Arts de la Chambre Syndicale de la Couture Parisienne y posteriormente trabajó en los talleres de costura de Jean Dèsses y Guy Laroche. Regresó a Italia, donde saltó a la fama tras su primer desfile en Florencia en 1962, que dio comienzo a su fulgurante carrera que lo acabó coronando como rey de la moda mundial.
Valentino vistió a princesas, estrellas de Hollywood y representantes gubernamentales: en 1968 diseñó el vestido de encaje que Jacqueline Kennedy llevó para su enlace con Aristóteles Onassis, en 1979 vistió con un traje de cuello de sable a Farah Diba, esposa del sha de Irán, tras su derrocamiento en 1979 que los llevó a exiliarse en los Estados Unidos, y el vestido que Bernadette Chirac llevó cuando su marido Jacques asumió la presidencia de Francia en 1995.
El diseñador fue pareja de Giancarlo Giacometti durante doce años y, tras la ruptura, siguieron siendo socios. La fructífera relación derivó en uno de los imperios más importantes de la moda del siglo pasado. Tanto celebrities de la jet-set, actores y actrices de Hollywood como representantes de la esfera pública hicieron de Valentino un referente mundial. Valentino no solamente los vistió: se convirtió en su igual e hizo del rojo su color característico.
Su negocio nació justo antes de la era de la Dolce Vita, de la que Valentino era uno de sus defensores férreos. Junto a Giammetti, ambos dieron a la moda italiana el lugar que le corresponde, abriéndose paso a través de los ateliers parisinos, para allanar el camino a los grandes nombres italianos que le prosiguieron: Armani y Versace, por mencionar algunas. Juntos amasaron una fortuna basada en licencias y se convirtieron en la primera firma de moda en cotizar en la bolsa de Milán.
El funeral tendrá lugar el próximo viernes 23 de enero en la Basílica Santa Maria degli Angeli e dei Martiri, en el número 8 de la Piazza della Repubblica, en el centro de Roma, a las 11:00 de la mañana.