Cuatro turistas británicos han fallecido en un periodo de 13 semanas tras enfermar durante sus vacaciones en Cabo Verde, según revela una investigación del rotativo británico The Times. Los casos han encendido las alarmas sobre las condiciones sanitarias en este archipiélago frente a las costas de Senegal, que se ha consolidado como destino turístico popular en la última década.
Eleanor Walsh viajó en agosto del año pasado con su familia a Cabo Verde para celebrar su jubilación, en un paquete vacacional de TUI valorado en 5.000 libras, unos 5.800 euros. Poco después de llegar al hotel, Walsh enfermó con un virus estomacal grave. En cuestión de días, falleció. Su caso no fue aislado: otros tres ciudadanos británicos perdieron la vida en circunstancias similares durante ese mismo periodo, despertando dudas sobre la seguridad sanitaria en las islas.
Las familias señalan una combinación de factores que incluyen enfermedades masivas y una atención médica deficiente. A finales de 2025, las autoridades sanitarias europeas detectaron un incremento de casos de Shigella, una bacteria que provoca diarrea severa, fiebre y calambres estomacales. Muchas de estas infecciones se vincularon posteriormente con viajeros que regresaban de Cabo Verde.
Retrasos en tratamientos médicos de emergencia
No obstante, los allegados de las víctimas sostienen que las infecciones bacterianas no explican por sí solas las muertes y apuntarona graves carencias en la atención médica. Karen Pooley, quien padecía parálisis cerebral, se cayó en el baño del hotel y fue trasladada a la misma clínica que había atendido a Walsh. Allí le diagnosticaron una fractura de fémur, lesión que habitualmente requiere cirugía inmediata.
Sin embargo, transcurrieron cuatro días sin que se realizara la operación. Tras ser evacuada en avión medicalizado hasta Tenerife, Pooley falleció por shock séptico y la fractura femoral como consecuencia del retraso en su tratamiento. Su hijo recordó más tarde cómo su madre había descrito la clínica como "una zona de guerra".
Respuesta de las empresas implicadas
TUI ha declarado que la seguridad de los clientes sigue siendo fundamental en todas sus operaciones, mientras que la clínica insiste en que los pacientes reciben atención profesional. Sin embargo, para las familias en duelo, estos fallecimientos han suscitado sospechas sobre un destino que hasta ahora era percibido como un paraíso vacacional.
Pensaba que hablaban de Ibiza, que hagan el recuento de cuántos mueren aquí cada verano.