La primera dama de Estados Unidos, Melania Trump, ha negado haber mantenido cualquier tipo de vínculo con el delincuente sexual Jeffrey Epstein, hallado ahorcado en su celda poco después de ser detenido en julio de 2019, y ha declarado que no fue presentada a su esposo, Donald Trump, por él: «Las mentiras que me vinculan con el despreciable Jeffrey Epstein deben terminar hoy».
«Los individuos que mienten sobre mí carecen de estándares éticos, humildad y respeto. No me opongo a su ignorancia, sino que rechazo sus mezquinos intentos de difamar mi reputación», ha dicho Trump en una comparecencia por sorpresa ante las cámaras desde el Salón de la Cruz de la Casa Blanca para abordar el tema.
«Nunca fui amiga de Epstein. Donald y yo fuimos invitados a las mismas fiestas que Epstein de vez en cuando, ya que la superposición de círculos sociales es común en la ciudad de Nueva York y Palm Beach», ha explicado, si bien ha reseñado que «nunca tuvo relación con Esptein o su cómplice, Maxwell».
Así, ha argumentado que su «respuesta por correo a Maxwell no puede ser presentada como nada más que correspondencia casual». «Mi educada respuesta a su correo electrónico no es nada más que una nota trivial», ha resaltado Melania Trump, quien ha negado además ser «víctima de Epstein».
«Epstein no me presentó a Donald Trump. Conocí a mi marido, por casualidad, en una fiesta en Nueva York en 1998. Este encuentro inicial con mi marido está documentado en detalle en mi libro, 'Melania'», ha explicado, al tiempo que ha esgrimido que la primera vez que «cruzó caminos» con Epstein «fue en el año 2000», en un acto al que acudió junto al ahora mandatario.
«En esa época nunca me había reunido con Epstein ni tenía conocimiento de sus acciones criminales. Desde años han circulado en redes sociales numerosas imágenes falsas y afirmaciones sobre Epstein y yo. Cuidado con aquello que se creen. Estas imágenes e historias son totalmente falsas», ha apuntado.
Por ello, ha hecho hincapié en que «no es testigo ni ha sido nombrada como testigo en ninguno de los crímenes de Epstein». «Mi nombre nunca ha aparecido en documentos judiciales, deposiciones, declaraciones de víctimas o interrogatorios del FBI en torno al caso Epstein», ha ahondado la primera dama, que ha señalado que «nunca tuvo conocimiento de los abusos de Epstein a sus víctimas».
«Nunca estuve implicada de ninguna forma. No fue partícipe, nunca estuve en el avión de Epstein y nunca visité su isla privada», ha destacado. «Nunca he sido acusada legalmente o condenada por un crimen en conexión con el tráfico sexual, abuso de menores y otros comportamientos repulsivos de Epstein», ha enumerado.
«Deben cesar las calumnias sobre mí por parte de personas y entidades malintencionadas y con motivaciones políticas que buscan dañar mi buen nombre para obtener ganancias financieras y ascender políticamente», ha reclamado Melania Trump, que ha dicho que sus abogados «han luchado con éxito contra estas mentiras infundadas» y ha adelantado que «continuarán manteniendo su sólida reputación».
De esta forma, ha destacado que «hasta la fecha, varias personas y empresas se han visto obligadas legalmente a disculparse públicamente y retractarse por sus mentiras» sobre ella y su presunta relación con Epstein.
«Varios destacados ejecutivos dimitieron de sus puestos de poder después de que este asunto se politizara ampliamente. Por supuesto, esto no equivale a culpabilidad, pero aun así debemos trabajar de manera abierta y transparente para descubrir la verdad», ha argumentado, antes de pedir al Congreso que «brinde a las víctimas de Epstein» una «audiencia pública centrada específicamente a las supervivientes».
«Todas y cada una de las mujeres deberían tener su día para contar su historia en público, si así lo desean, y luego su testimonio debería registrarse permanentemente en el Registro del Congreso. Entonces, y sólo entonces, tendremos la verdad», ha apostillado Melania Trump en su declaración, que ha sido acogida con sorpresa debido a que durante los últimos días el caso Epstein no estaba en la primera plana debido a la ofensiva de Estados Unidos e Israel contra Irán.
«Evasión de responsabilidad, no justicia»
Un grupo de 13 supervivientes de Epstein, así como dos de sus familiares, han acusado a la primera dama en un comunicado difundido en redes sociales de «trasladar la responsabilidad» a las víctimas en vez de exigir una rendición de cuentas.
«La primera dama, Melania Trump, traslada la carga a los supervivientes en un contexto politizado que protege a quienes ostentan el poder: el Departamento de Justicia, las fuerzas del orden, los fiscales y la Administración Trump, que aún no ha cumplido plenamente con la Ley de Transparencia de los Archivos Epstein», han argüido las víctimas, entre las que se encuentran Danielle Bensky, Jess Michaels o mujeres que han declinado romper con su anonimato («Jane Doe»), entre otras.
En este sentido, han afirmado que las supervivientes «ya han demostrado una valentía extraordinaria al denunciar, presentar informes y ofrecer sus testimonios». «Exigirles más ahora es una evasión de responsabilidad, no justicia», han señalado.
De igual forma, han asegurado que esto «desvía la atención» de la responsabilidad que tiene la ex fiscal general, Pam Bondi --quien recientemente abandonó el cargo y ha sido reemplazada por su 'número dos', Todd Blanche-- en la retención de archivos del caso y «la revelación de las identidades de las supervivientes».
«Estas negligencias siguen poniendo vidas en riesgo mientras protegen a quienes encubren estos abusos. Las supervivientes han cumplido con su parte. Ahora es el turno de quienes ostentan el poder de cumplir con la suya», han zanjado.
El presidente de Estados Unidos lleva meses rechazando acusaciones contra él por sus lazos con Epstein, especialmente después de que el Departamento de Justicia publicara millones de documentos relacionados con el caso en el marco de la Ley de Transparencia aprobada 'ad hoc' en noviembre, que incluyen menciones a Trump en más de un millar de ocasiones.