En el céntrico barrio de Lavapiés, en la calle Humilladero, reside la hija de José Luis Ábalos, Rocío. En la actualidad, el inmueble, de apenas 37 metros cuadrados, es propiedad de la exmujer de Ábalos, Carolina Perles, y de su hija, del que ambas son propietarias al 50% tras un acuerdo alcanzado durante el divorcio mediante el cual Ábalos cedía su parte del apartamento a cambio de la totalidad de la titularidad de la casa conyugal, sita en la Avenida de la Constitución, en Valencia, del que recientemente vimos salir a una amiga de Ábalos, Anaís, con un disco duro escondido en los pantalones.
Alrededor de la una de la madrugada del martes, uno o más ladrones allanaron el inmueble y robaron enseres de todo tipo y dejaron la casa completamente revuelta. Según informó OK Diario, el timing del robo es procupante, ya que Ábalos se querelló el mismo día del robo «contra las autoras de la auditoría encargada por su sucesor en el cargo, Óscar Puente, sobre la compra de mascarillas en pandemia que derivó en su imputación en el caso Koldo». Les imputa «falsedad documental y falso testimonio de perito».
Pero esto no es todo: la vivienda aparece en el sumario del caso Koldo ya que Ábalos se la alquiló durante cierto tiempo antes del estallido del caso.
Hace menos de un mes ladrones entraban en el piso de los padres de Koldo García, en Benidorm. Los ladrones «destrozaron» el domicilio, según el atestado policial, pero se llevaron solamente un anillo y una pequeña cantidad de dinero en efectivo. Según informó OK Diario, la Policía Nacional calificó el incidente como «una casualidad», aunque las sospechas se ciernen alrededor de ambos hechos ya que podría tratarse de una búsqueda de grabaciones que tanto Ábalos como Koldo podrían tener en su poder, aunque por el momento no existen indicios que apunten en esa dirección.