El Consell d’Eivissa ha llevado este martes al Parlament la necesidad de adaptar el decreto ley 3/2025, concebido para proyectos residenciales estratégicos en Palma, a la realidad de Ibiza con la intención de reactivar la construcción de viviendas asequibles que un bolsillo medio pueda pagar. El objetivo está claro: habilitar viviendas asequibles dirigidas exclusivamente a residentes de larga duración, sin fomentar el crecimiento demográfico ni la urbanización de espacios naturales. En este sentido, el vicepresidente primero de la máxima institución insular, Mariano Juan, explicó que todo lo que se construya en suelos urbanos, urbanizables o en áreas de transición rodeados de zonas urbanas deben ser viviendas de protección oficial, viviendas a precio limitado o equipamientos dotacionales para, por ejemplo, personal educativo o bien otros colectivos de funcionarios.
La medida
Con esta iniciativa, la máxima institución insular plantea la acertada medida de conseguir suelo enfocado a la construcción de vivienda para residentes, razón por la cual estas nuevas viviendas que se construyan en estos suelos habilitados quedarían reservadas a personas que tengan al menos cinco o 10 años de residencia en la isla. Por tanto, quedaría prácticamente descartado un incremento poblacional, principal temor de los ecologistas por la situación de escasez hídrica de la isla. Mariano Juan puso de ejemplo este miércoles en el Parlament que una vivienda con 70 metros cuadrados tendría un precio máximo de venta de 258.113 euros, «muy por debajo del precio actual de mercado», convirtiéndose así en una «oportunidad real para las clases medias» que no cumplen los requisitos para, por ejemplo, optar a una VPO, pero tampoco llegan a tener suficiente capacidad económica como para comprarse una vivienda libre.
Soluciones urgentes
Ibiza sufre desde hace años una crisis de vivienda asequible que impide que muchos residentes y personas nacidas en Ibiza no tengan la capacidad económica suficiente para acceder a un piso en propiedad. Esto está provocando no sólo una fuga de profesionales en todos los ámbitos hacia otros lugares más asequibles de la Península sino que personas nacidas en Ibiza se tengan que marcha de la isla que les ha visto nacer por la imposibilidad de desarrollar aquí su proyecto de Ibiza. Por ello, medidas como las que ha presentado el Consell d’Eivissa en el Parlament son más que necesarias para conseguir pisos a precios que realmente se puedan pagar y no queden sólo al alcance de inversores extranjeros.