Vecinos del barrio de Dalt Vila se han puesto en contacto con este rotativo para denunciar la situación de degradación y abandono en la que llevan tiempo sumidos. Según explican, hay problemas «cada noche», ya sea de gente que abre coches, pinchan ruedas o bien orinan y se drogan en los portales, entre otros casos. «El hartazgo es generalizado; hablamos con el Ayuntamiento, pero no se soluciona nada», afirman y exigen más control policial, así como más cámaras en la calles. «Estamos hartos de la inseguridad en el barrio», según señalan. Se quejan, además, de la poca presencia policial y de falta de conservación en algunos puntos del barrio, pues hay un muro que se desprendió con las tormentas del pasado 30 de septiembre que aún no se ha repuesto.
Problema histórico
Dalt Vila acoge el barrio de sa Penya, antiguo enclave de pescadores que, con el paso de los años, se ha ido degradándose, convirtiéndose en un nido de tráfico y consumo de drogas. Históricamente se han hecho numerosos intentos por parte de los Consistorios, así como desalojos de calles conflictivas para proceder a su rehabilitación, para intentar devolver la seguridad y el bienestar a esa ‘manzana podrida’ de Dalt Vila, pero por desgracia hay imágenes y situaciones que todavía perduran, como ver gente drogándose en portales o plazas.
Soluciones
En Dalt Vila y en el barrio de sa Penya se han puesto en marcha iniciativas como alquileres de viviendas a precios muy asequibles para policías, además de las viviendas en alquiler para jóvenes de entre 18 y 35 euros con precios que van desde los 200 a los 480 euros. A ello se suma, además, una fuerte inversión extranjera en el barrio que ha llevado a la compra de pisos en la zona y, en breve, se añadirá la tan esperada apertura del Parador de Ibiza, que será el primero de Baleares. Por todo ello, es imprescindible que se mejore la seguridad, la limpieza y el mantenimiento en este histórico barrio de Ibiza.