LEl Consell d’Eivissa ya ha hecho pública su propuesta de limitación de vehículos para esta temporada 2026 y la que bien mediante la cual el techo máximo se fija en 18.918 vehículos diarios, 1.250 menos que en la temporada pasada. Con la reducción prevista para 2026 y la nueva disminución planteada para 2027, el Consell d’Eivissa prevé alcanzar en dos años el límite de vehículos que el estudio de carga ubicó en un horizonte de cinco, avanzando así de manera decidida hacia el nivel de saturación considerado óptimo desde el punto de vista técnico. Otra novedad es que la fecha se modifica, pasando del 1 de junio al 30 de septiembre al 15 de junio al 15 de septiembre, fechas en las que se ha comprobado que existe una mayor saturación. El objetivo, en palabras del conseller de Movilidad, Mariano Juan, es conseguir que los coches que no consigan autorización para entrar en agosto, «sí que puedan hacerlo en periodos que queremos desestacionalizar y que vengan más turistas». En cuanto a los rent a car, la propuesta del Consell d’Eivissa fija el límite en 15.000, un millar menos que la temporada pasada.
Camino marcado
La propuesta da continuidad al sistema iniciado en 2025 y se fundamenta en criterios técnicos y en el análisis de la capacidad viaria y portuaria de la isla. Según recuerda el conseller Mariano Juan, los datos de la Autoridad Portuaria de Baleares (APB) demuestran que el volumen total de vehículos de pasaje y mercancía entre junio y septiembre se ha reducido en unos 30.000 vehículos. Tras la presentación pública de su propuesta, la máxima institución insular abre ahora un trámite de participación para que los sectores directamente afectados, como son los rent a car y las navieras, realicen sus aportaciones. En este punto es preciso recordar que las principales patronales de navieras y rent a car plantaron batalla judicial a la decisión de control del Consell d’Eivissa.
El futuro
El plan piloto de limitar los vehículos que ejecutó el Consell d’Eivissa en la temporada 2025 ha dado buenos resultados. En este sentido, no hay que olvidar que esta medida de contención, y a la vez promotora de la tan ansiada desestacionalización, junto con otras como la lucha contra los pisos turísticos está provocando un cambio en la disminución de la presión social y turística en la isla, tal y como demuestran parámetros como la caída de la presión humana en temporada alta. Este es el camino por el que debe seguir apostando el Consell d’Eivissa para conseguir la tan mencionada sostenibilidad turística y alcanzar una convivencia armoniosa entre el turismo, principal actividad económica de la isla, y la calidad de vida de los residentes e ibicencos.