El pasado lunes España vivió el peor apagón eléctrico de su historia reciente. A las 12:33 horas, una súbita pérdida de 15.000 megavatios —equivalente al 60% de la generación eléctrica nacional— dejó sin suministro a millones de personas en la península ibérica, incluyendo Portugal y parte del sur de Francia. Aunque Baleares y Canarias quedaron al margen del colapso, lo ocurrido ha encendido todas las alarmas: si un evento similar se repite en julio o agosto, con la demanda disparada por el turismo y las altas temperaturas, las Islas Pitiusas difícilmente saldrían indemnes.
GENERACIÓN ELÉCTRICA
Recordemos que la Central Térmica de Ibiza, operada por Endesa, tiene una capacidad instalada de 366 megavatios, funcionando con gas natural y usando gasoil en situaciones de emergencia. Por su parte, Formentera dispone de una pequeña central térmica en Sant Francesc, con una capacidad instalada de 14 MW, alimentada por gas natural. Además, está conectada a Ibiza mediante un cable submarino de 69 kV con una capacidad de 50 MW, lo que permite complementar su suministro eléctrico.
Por tanto, las Pitiusas dependen del suministro eléctrico externo. En 2024, el 65,3% de la electricidad consumida en Ibiza provino del enlace con Mallorca y únicamente el 3,4% de la energía producida en Ibiza fue de origen renovable, principalmente solar, lo que representa apenas el 1,2% de la demanda total de la isla.
CAOS
El caos ocasionado por el apagón del lunes fue inmediato: hospitales operando con generadores, redes de telecomunicaciones colapsadas, transporte ferroviario paralizado y más de 300 vuelos cancelados. En total, ocho personas fallecieron en incidentes derivados del apagón. La recuperación fue gradual y desigual, y no fue hasta la madrugada del martes cuando se restableció la normalidad en la mayoría de las regiones afectadas.
Sin embargo, seis días después, el Gobierno aún no ha ofrecido una explicación definitiva sobre las causas del apagón. El presidente Pedro Sánchez declaró que no se descarta ninguna hipótesis y pidió cautela, pero la falta de información ha generado un enorme descontento social. Según una encuesta del CIS, casi un 60% de los ciudadanos considera que el Ejecutivo no proporcionó suficiente información durante la crisis. Nadie puede confiar en que un Gobierno embustero y falaz hasta el tuétano, que ha hecho de la mentira y el engaño su hoja de ruta política, diga la verdad en esta ocasión.
ENERGÍAS RENOVABLES
Expertos del sector eléctrico apuntan a una combinación de factores técnicos y decisiones políticas. La alta penetración de energías renovables, especialmente la solar, sin un sistema de almacenamiento y respaldo adecuado, habría provocado un desequilibrio en la red. Además, la desconexión de interconexiones con Francia agravó la situación. Red Eléctrica de España (REE) ha sido señalada por una posible mala gestión del sistema eléctrico, al no anticipar ni mitigar las oscilaciones de frecuencia que desencadenaron el colapso.
Es lógico sospechar de la incompetencia de un Gobierno que prioriza la agenda verde sobre la seguridad energética. De haber estado el Partido Popular en el poder, las protestas habrían sido masivas, con acusaciones de «asesinos» por las víctimas mortales. Mientras tanto, el Ejecutivo apunta a las empresas privadas en un intento por desviar su responsabilidad, que ya sabemos que jamás asume ni asumirá.
FRAGILIDAD ENERGÉTICA
Este apagón ha puesto en evidencia la fragilidad de nuestro sistema eléctrico y la necesidad urgente de modernizar la infraestructura, incluyendo la inversión en almacenamiento energético y en tecnologías de estabilización de la red. La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ya había advertido en enero sobre los riesgos de una alta penetración de renovables sin las capacidades técnicas necesarias para mantener la estabilidad del sistema.
Pero todos sabemos que un apagón general era imposible, algo absolutamente descartado, ciencia ficción, bulo y desinformación. Pero ha sucedido. Y lo peor es que, desde Red Eléctrica, presidida por la exministra del PSOE, Beatriz Corredor, con casa en Cala Tarida (Sant Josep), se insiste en que tenemos el mejor sistema eléctrico del mundo y que no volverá a haber más apagones. ¿Apostamos?