Francina Armengol vuelve hoy al Senado a declarar sobre el caso Koldo. Durante su primera comparecencia, hace 13 meses, negó conocer al presunto comisionista Víctor de Aldama. Mintió. Ayer mismo, el digital eldebate.com publicó que la UCO tiene acreditado que la presidenta del Congreso mantuvo numerosos contactos con José Ruz, empresario investigado por el pago de supuestas comisiones. El Ejecutivo del Pacte, presidido por Armengol, le adjudicó al menos tres contratos por valor de 10,7 millones de euros. Desde el PSIB-PSOE se desmintió la información, alegando que «la presidenta no conoce al señor Ruz, no ha hablado jamás con él, no se ha comunicado con él por ningún medio, ni ha participado en evento alguno con este señor». Pero cabe preguntarse ¿qué valor tiene a día de hoy la palabra de Armengol? Fue pillada mintiendo en una comisión de investigación parlamentaria, algo que está tipificado como delito y por lo que podría terminar rindiendo cuentas ante el Tribunal Supremo, de forma que su credibilidad está en números rojos. Ella asegura mantener la «conciencia hipertranquila» pero la política exige algo más que eso. Y la expresidenta de Baleares ya no tiene el menor crédito político porque lo ha dilapidado ella misma. El digital que publica esas presuntas conclusiones de la UCO ya desveló antes detalles concernientes a Santos Cerdán, el exsecretario de Organización del PSOE que ahora está en la prisión de Soto del Real. De forma que es dudoso que la palabra de Armengol pese más que las informaciones periodísticas que se van conociendo. Y, en todo caso, no habrá de pasar mucho tiempo sin que sepamos el contenido del dichoso informe de la UCO sobre su participación —o no— en la trama corrupta que se investiga. Mientras tanto, los senadores no deberían fiarse mucho de lo que les diga Armengol. Apuesto a que no lo harán.
Opinión
Armengol ya mintió antes
La presidenta del Congreso de los Diputados, Francina Armengol, durante un pleno en el Congreso de los Diputados | Foto: Europa Press - Jesús Hellín
Joan Miquel Perpinyà | Ibiza |