Baleares lidera el crecimiento económico en España con un 3,6 % interanual según los últimos datos de la AIReF. El empuje del turismo y los servicios confirma la vitalidad del archipiélago. Pero este éxito debe ir más allá de los indicadores ‘macro’. Es imprescindible que la bonanza se traduzca en bienestar tangible: acceso a la vivienda, salarios dignos y servicios públicos robustos. El reto no es solo crecer, sino repartir. La economía avanza, ahora toca que lo haga también la calidad de vida de toda la sociedad.
La automoción acelera pero aún no alcanza su mejor marcha
El motor de la automoción en Balears vuelve a arrancar, pero aún no alcanza la velocidad alcanzada antes de que lo gripara la pandemia. Las matriculaciones suben, como también crecen la facturación, el empleo y el número de concesionarios, signo de recuperación, aunque insuficiente frente a los picos de 2018. La subida de precios y la desaparición del coche asequible alimentan la sensación de estancamiento. El reto ahora es doble: adaptarse a la electrificación y a un mercado más competitivo con la irrupción asiática. La red de carga será clave para tener opciones en la carrera tecnológica.