Ibiza se despide hasta el año que viene del acontecimiento más multitudinario que se celebra fuera de temporada alta en la isla: la mítica feria Eivissa Medieval. Un evento que cada año atrae a más de 100.000 personas gracias a los innumerables puestos de artesanos y espectáculos que los vecinos y visitantes pueden encontrar desde Vara de Rey hasta la catedral de Ibiza.
En este sentido, cientos de personas pudieron disfrutar este domingo del último día de este evento tan especial que tiene sus orígenes en la Edad Media, cuando la isla era un importante enclave comercial y cultural. De esta manera, durante cuatro días, Ibiza ha vivido en la época medieval gracias a los diferentes puestos artesanales. Entre ellos, casetas de piedras, jabones, sedas y quesos, que adornaron las calles de la capital ibicenca a través de un gran espíritu medieval.
Por la mañana, varios grupos itinerantes de animación, danza, teatro y música en vivo se desplazaron por las calles de Vila para animar a los asistentes a la feria Eivissa Medieval. Paralelamente, también se celebraron talleres infantiles medievales a cargo de Sueños de Ibiza y actividades medievales con recreaciones históricas. «Hace muchos años que vengo al medieval porque el ambiente está muy bien representado», explicó la turista Begoña, que suele recorrer ferias y mercados medievales por España. En esta línea, subrayó que, además de comprar los productos artesanales, también suele observar los espectáculos teatrales, así como las justas medievales a caballo y las diferentes danzas.
Pues si que a subido el queso. Este año a pan y agua.