El Consell de Formentera celebró este viernes el acto institucional de entrega de las Distinciones Honoríficas 2025 enmarcado dentro de la Diada de Formentera. La ceremonia, prevista inicialmente para el jueves, se aplazó por motivos de seguridad ante la activación de una alerta naranja por fenómenos meteorológicos.
El acto, presentado por Andreu Ferrer, contó con la presencia de los representantes institucionales, autoridades locales, familiares de los galardonados y público general. En su discurso de apertura, el presidente del Consell, Óscar Portas, remarcó el carácter estratégico de estas distinciones: «Este acto sirve para reconocer trayectorias consolidadas y aportaciones relevantes que han contribuido a hacer de Formentera una sociedad más cohesionada, preparada y fiel a sus valores».
La Feria de Arte y Artesanía de la Mola, con más de cuatro décadas de historia, recibió la Medalla de Oro, máxima distinción honorífica de la isla. El Consell de Formentera ha valorado su contribución como plataforma de producción artesanal local y como modelo de equilibrio entre creatividad, actividad económica y preservación patrimonial.
«La Feria de la Mola es un ejemplo de cómo la iniciativa comunitaria puede consolidarse en una estructura cultural y económica de largo recorrido. Ha mantenido su identidad y ha sabido adaptarse a las dinámicas contemporáneas sin perder la esencia.», destacó el presidente Óscar Portas.
Los Premios Sant Jaume han recaído en tres perfiles con una clara trayectoria de servicio público y arraigo insular. Santiago Colomar Ferrer, historiador y divulgador, recibió un premio Sant Jaume por su labor de investigación y divulgación de la historia de Formentera, tanto a través de publicaciones especializadas como de actividades formativas abiertas al público.
Maria Verdera Ferrer, impulsora del Forn Can Manolo, recibió también este galardón por su contribución al emprendimiento femenino ya la continuidad de un negocio familiar con fuerte arraigo en el tejido social y económico de Sant Francesc.
Dolors Castelló Ferrer, maestra especializada en educación inclusiva, por una trayectoria de más de 40 años vinculada al sistema educativo insular, destacando por la implementación de metodologías innovadoras y por su compromiso con la igualdad de oportunidades.
El Consell de Formentera también concedió el título de Hijo Adoptivo de Formentera, con carácter honorífico, a dos figuras de reconocida trayectoria. Así, Iván Mérgola Gómez (a título póstumo), músico y pedagogo, recibió esta distinción por su labor fundacional al frente de la Escuela Municipal de Música y
Danza y por su papel determinante en la creación de un sistema reglamentado de enseñanza musical en la isla.
Por su parte, Carmelo Convalia Palacio, periodista, también fue nombrado hijo adoptivo por su papel clave en la consolidación de la comunicación local, tanto como cofundador de Ràdio Illa como corresponsal durante décadas del Diario de Ibiza, y por su aportación al relato periodístico y documental de la Formentera contemporánea.
Durante su intervención, el presidente del Consejo de Formentera puso en valor el papel de los galardonados como referentes cívicos: «Los galardonados de este año han contribuido a fortalecer el proyecto colectivo de Formentera. Son personas que han dejado huella en ámbitos clave como la cultura, la educación, la comunicación y el desarrollo económico local».
Portas cerró su discurso con una apelación directa a la corresponsabilidad institucional y ciudadana ante los retos actuales: «Para avanzar como isla y como comunidad debemos actuar con visión de futuro, rigor y compromiso. El reconocimiento público no es un punto final: es una herramienta de memoria y al mismo tiempo una invitación a seguir trabajando desde el servicio y la responsabilidad».
La soprano Lucía Herranz, acompañada de Marian Tur, en el violín, fueron las encargadas de poner el tono musical en el acto con la interpretación de las obras Caruso, Aleluya y cerró con las canciones Sona viola sona, Flors de Baladre y Bona nit blanca roseta.