‘La victòria’. Así es el lema que recoge este año la quinta edición del festival Territori, un encuentro internacional especializado en arte performativo, que desde 2020 reúne en la isla una gran selección de artistas de todo el mundo que trabajan con el cuerpo, las artes vivas y de acción.
Este año el festival ha querido titularse como ‘La victòria’, puesto que, después de no haber podido celebrar su quinta edición en el año 2024 debido a que no contaban con recursos monetarios suficientes para su celebración, han renacido como el ave Fénix con nuevas propuestas.
La Escola d’Art d’Eivissa
El festival comenzó el lunes, pero este miércoles el arte performativo se ha movilizado hasta la Escola d’Art d’Eivissa para acercar a los más jóvenes este tipo de actuaciones. Varios artistas, así como el alumnado han compartido procesos y experiencias creativas sobre este mundo.
Sobre las 12 horas, una de las salas ha acogido el coloquio, en el que se ha expresado qué es para cada uno de los ponentes este arte, donde todo se ha resumido en «mover el alma» y expresar aquello que el cuerpo siente; sacar a la luz todos los sentimientos.
Uno de los momentos más destacados durante la ponencia ha sido cuando uno de los ponentes ha sacado a una de las alumnas para leer un texto, tanto en inglés como en español, sobre lo que se haría durante la jornada. Pero que la alumna saliese a leer no ha sido aquello que ha sorprendido a todos, sino que ha tenido que estar sobre dos bloques de piedra en un pie, mientras que el otro lo ha tenido sobre la frente de uno de los ponentes. Un hecho que ha dejado nerviosa a la alumna, así como causar risas entre el resto de estudiantes, quienes no han dudado en captar con sus móviles el momento.
Julia Sánchez, alumna de segundo de Bachillerato, en el momento de leer el texto.
Foto: Arguiñe Escandón
Julia Sánchez, alumna de segundo de Bachillerato, ha sido la elegida para hacer la lectura de este momento, el cual ha considerado como «gracioso» y «una forma de romper el hielo con la gente». Sobre el festival considera que es un hecho que «no todo el mundo tiene la suerte de ver» y que la escuela lo traiga es una gran oportunidad.
La performance
Una vez el coloquio ha finalizado, ha sido el turno de la performance de Valeria del Vecchio titulada ‘Vencedores vencidos’.
Sobre el suelo y con un montón de cuerdas, la artista ha comenzado su actuación bajo la atenta mirada de los alumnos, quienes al principio no ha parecido que comprendiese lo que pasaba. Vecchio ha comenzado a cantar y a atarse entre la cuerdas, quitárselas al levantarse, colgarla en un gancho y mostrarse frente a los presentes. «Podéis abrir los papeles», ha indicado, puesto que se les había hecho entrega de varios en los que se les pedía que se ataran un extremo de la cuerda a una parte del cuerpo. Una indicación que todos han seguido al pie de la letra y que, unidos, han ido desenredando a la vez que iban encontrándose papeles en los que había escritos varias emociones.
«Con esta actuación quería hablar de cuando estamos en una perspectiva de la derrota y la oscuridad. Esta, si la vivimos sabiendo que los hilos rojos son la conexión entre todos, y no de manera individual, podemos crear un colectivo para llegar un mundo diferente en el que no hay batallas», ha expresado Valeria del Vecchio, quien ha querido dejar un final abierto de la performance para que los alumnos la finalicen y que sean parte de la acción.
Foto: Arguiñe Escandón
Próximas citas de Territori
El festival no queda aquí. El jueves continuará con la conferencia Versus Fashion de Patricia Soley-Beltran, a las 11:00 horas en el Auditori Caló de s’Olí, donde analizará la moda y el lujo como mecanismos de construcción de cuerpos y subjetividades. Por la tarde, en el Teatro España, la artista palestina Raeda Saadeh compartirá su trayectoria marcada por un lenguaje crítico que entrelaza performance, fotografía e instalación para abordar la ocupación, el género y el cuerpo como territorios políticos.
El viernes el artista polaco Tomasz Szrama, en residencia artística durante el festival, protagonizará un encuentro con profesionales del sector a las 11:00 h en el Hotel The Standard. Esa misma tarde, a las 17:30 horas, dará comienzo Instalación para cuerpo humano, una acción itinerante dirigida por el performer muxe Lukas Avendaño, que se iniciará en el Mercat Vell de Eivissa y avanzará hasta la Plaça dels Agermanats de Dalt Vila. La propuesta, concebida en el taller impartido por el artista durante el festival, explora el cuerpo como archivo vivo y espacio de memoria y resistencia. Más tarde, a las 19:00 horas, la artista palestina Raeda Saadeh presentará una performance site-specific en el claustro de Dalt Vila, donde su lenguaje crítico e íntimo dialogará con el patrimonio histórico y el Mediterráneo.
El sábado, a las 10 horas, el Estudi Tur Costa de Jesús acogerá Con las cosas, de Paula Araya, una acción performativa que reflexiona sobre hogar, precariedad y vínculos cotidianos desde una poética de lo íntimo. A las 12:30 horas, en la plaza de la Iglesia de Jesús, Monma Mingot presentará Modo Avión, una acción participativa dirigida a públicos familiares que cuestiona la hiperconexión digital y propone reconectar con lo analógico y lo humano. Por la tarde, a las 18:30 horas, la Torre de sa Sal Rossa será escenario de la performance site-specific de Tomasz Szrama, resultado de su residencia en Ibiza, que abrirá un diálogo entre el contexto y la acción colectiva. El día concluirá a las 21:00 horas en la plaza Julià Verdera con Un incendi, de Jèssica Ferrer Escandell, una propuesta ritual y poética que invita al público a imaginar nuevas formas de duelo y comunión en tiempos de crisis.
El domingo, Territori clausurará su quinta edición con un potente cierre. A las 12:00 horas, el Espacio Micus en Jesús acogerá La Victoria, de Viviana Gaviria, un ritual performativo que plantea la victoria no como conquista externa, sino como un proceso de reconciliación interior y de desarme simbólico del ego. La edición concluirá con Bardaje, del performer y antropólogo zapoteca Lukas Avendaño, una acción ritual que celebra la existencia disidente a través de una arqueología de la memoria ancestral y afectiva. En su propuesta, plumas, papel, ayoyotl y metales preciosos se convierten en herramientas simbólicas de resistencia, identidad y celebración.
Ai carai, ido a veure… jo no vull faltar es respecte a aquets joves ni res d’això, però als meus temps a aquestes coses les dèiem "fer m*riconades". Si es meu pare hagués sabut que fèiem coses d’aquestes a s’escola, me arrencaria ses orelles, i després aniria a arrencar-les a es mestres. Me cagu en tots es dimonis, hostiàs!