El 28 de agosto Rex llegaba a las instalaciones del centro de recuperación animal de sa Coma de Ibiza a raíz de un aviso vecinal, quienes lo encontraron en el parking de Es Gorg. Sin embargo, las condiciones en las que llegaba al centro municipal distaban de ser las mejoras: además de los clásicos síntomas de abandono, como una delgadez extrema, dio positivo en filaria – que provoca la conocida como enfermedad del gusano del corazón» – y también con un tumor cancerígeno.
Con ese motivo, Rex fue puesto en manos del servicio veterinario y poco a poco fue ganando peso, mientras era tratado de esa enfermedad del corazón. Finalmente, el día 5 de enero fue operado de ese tumor. Ahora, justo un mes después, el perro ya cuenta con un hogar, de la mano de Mariano Meidan, quien lo conoció de la manera más casual posible y que le ha acogido en su casa para darle una familia junto a los dos perros que ya tenía, uno de ellos adoptados también en Sa Coma, hace ya trece años.
Tal y como él mismo explica, conoció a Rex saliendo de una clínica veterinaria, donde se encontró con Miguel, el veterinario de Sa Coma, portando al can. En ese momento, Miguel le contó a Mariano el historial del animal, y las dificultades que estaba atravesando. Ello, sumado a una situación personal que le afectaba, le hizo preguntar por cual era su situación después de la operación de tumor: «ahí me derrumbe de pensar que el perro tenía que pasar su reposo dentro de una jaula».
Eso le dejó a Mariano pensando y, tan solo tres días después, se puso en contacto para comunicar que «quería darle una casa y una familia al animal». Así sucedió, una vez este se recuperó de la operación, que Rex parece haberse tomado de la mejor manera: «los primeros dos días durmió más alerta y no terminaba de comer, pero al tercer día ya le bajó el estrés y la tensión y entendió que esta sería su casa».
Sa Coma
El regidor de Bienestar Animal del Ayuntamiento de Ibiza, Manu Jiménez, ha asegurado que este caso «es un reflejo de que se le puede dar una segunda oportunidad a esos animales que llegan a Sa Coma y tienen pocas esperanzas, por su mal estado, pueden terminar encontrado un hogar y el calor de una familia».
En su intervención, el regidor ha querido también hacer una llamada a las personas que poseen el carnet de PPP -Perros Potencialmente Peligrosos-, porque hay ejemplares que llevan en las instalaciones municipales «más de ocho y nueve años y necesitan una familia». También ha animado a participar en los paseos que el centro realiza, anunciando que se han agilizado los trámites burocráticos para participar como voluntario.
Actualmente, ha explicado Jiménez, hay en Sa Coma hay 43 perros, de los cuales la mayoría tienen esa distinción de PPP. Respecto a la última adopción, la de Rex, ha detallado que todos los gastos que puedan surgir a posteriori de su adopción, pero que estén vinculados con ese cáncer previo, correrán a gasto del Consistorio aunque el animal ya tenga un hogar.
Esperanza en la bondad y la humanidad.Gracias.