Ana, Rocío, Kinan, Ali, Rania y Saluwa son los seis encargados de presentar, ante una sala de informática llena de padres, madres y otros familiares, un proyecto que han compartido junto a sus otros quince compañeros de clase. Y es que este miércoles han llevado a cabo la presentación de su proyecto de curso que han llevado como alumnos del grupo B de quinto de Primaria del colegio Cervantes, que ve la luz en forma de un libro de recetas saludables del que, por el momento, se ponen a la venta un total de 100 ejemplares. Lo recaudado se destinará a su viaje de final de curso, ya que aunque se presente ahora que ya están en sexto el trabajo se realizó el curso anterior.
El libro, bajo el título ‘Menja sa i divertit’, se compone de más de 60 páginas en las que los alumnos del colegio Cervantes presentan sus recetas. En las primeras páginas hay un apartado teoría sobre los macronutrientes y los micronutrientes, y una pequeña guía sobre cómo se debe componer una dieta equilibrada.
Pero el grueso del libro son, precisamente, esas recetas. En las diferentes páginas se muestran tanto los ingredientes que son necesarios para su elaboración como la elaboración de esta. Además, se incluye un apartado de alérgenos y qué productos pueden ser sustituidos por otros en el caso de esas alergias.
Desde ideas de almuerzos y snacks, pasando por platos principales e incluso postres, el libro presenta recetas diversas cuyo ejemplo ha estado presente, como no podía ser de otra manera, en la presentación llevada a cabo este miércoles.
El proyecto
A través de una simple conversación en la que uno de los alumnos se preguntaba si el azúcar era saludable, surgió para el grupo la idea de desarrollar un libro de recetas saludables. Así lo explica Silvia Pericasmas, la tutora del grupo, quien explica que se pusieron en contacto con una editorial y que, tras diversas pruebas «el libro finalmente ha podido ver la luz».
Rocío Gómez es una de esas niñas que ha participado en el desarrollo del proyecto, quien se siente «muy orgullosa» del proyecto, según explica a este rotativo. Según afirma, las recetas se dividían por diferentes grupos, siempre con la aprobación de su tutora. En su caso llevó a cabo «hamburguesas, unas tortitas y un bol de yogurt», todo de carácter saludable.
Ana Sulait es otra de esas alumnas, que ha trabajado en «gofres, banana bread y una pizza brócoli», asegura. Este proyecto se lo ha trasladado, asegura, a toda su familia «ellos están encantados con lo que hacemos» y le ha servido para cambiar la alimentación en casa y así cumplir con un objetivo más saludable.