Las fresas son uno de los frutas del campo ibicenco más codiciadas, y comienzan a llegar ya a los puestos de los mercados de la isla. Son apreciadas por su sabor y porque evocan el inicio de la primavera. Concretamente, es entre marzo y mayo cuando se concentra el 80 % de la producción de fresas en España. «Yo las tengo desde hace un par de semanas y espero tenerlas hasta finales de mayo o principios de junio», asegura Vicent, de Can Tura, un pagès que regenta una finca ubicada en Sa Vorera.
Pese a que su finca, a diferencia de la mayoría de las de la isla, cuenta con invernadero, estas fresas son de exterior. «La sembré a finales de septiembre y he podido empezar a recoger». Según asegura, se está vendiendo muy bien «la fresa de aquí llama mucho la atención, y la verdad que está muy buena».
Sí que es de invernadero los tomates, otro de los productos que más está vendiendo estos últimos días: «Ahora mismo solo hay tomate de fuera, y están muy caros».
A escasos metros del de Vicent, en el Mercado de la Cooperativa Agrícola de Sant Antoni, se encuentra el puesto de Roco, un productor ecológico que comenzó con su proyecto en la finca de Es Corondal, a las afueras de Sant Miquel, hace ya cinco años.
En dicha finca el cultivo principal es, precisamente, el de las fresas «están empezando a salir ya y a poder venderlas». Además de estas, asegura Roco que estos días se está vendiendo, sobre todo, mucha verdura: «Es tiempo de habas, de guisantes, y de alcachofas, pero también de todo lo que sean hojas, como el cilantro o el perejil».
Él es un clásico del Mercado de la Cooperativa, que asegura que ya está «consolidado, con clientes que vienen todo el año, y que funciona muy bien».
Bartolo Costa regenta otro de los puestos de ese Mercado de la Cooperativa junto a su compañero, Toni, de lo que producen sus fincas de Sant Antoni, Buscastells y Porroig. Según explica, lo que más está vendiendo, igual que su compañero, son las verduras «acelgas, espinacas y también mucho la verdura del cuinat». Esta última se la están pidiendo mucho, por la cercanía de la Semana Santa. «Yo la vendo aquí a 20 euros el kilo», asevera.