Los alumnos y profesores del Conservatorio Profesional de Música y Danza de Ibiza y Formentera ‘Catalina Bufí’ conmemoraron este viernes los 25 años del centro participando en un concierto muy especial al que asistieron padres y otras personas vinculadas al Conservatorio.
Un vídeo proyectado al comienzo del acto sirvió para resumir y recordar los momentos más especiales del Conservatorio en estos 25 años.
La orquesta dirigida por Miguel Falomir interpretó varias piezas, algunas de ellas acompañadas por bailarinas de clásico y también de danza española. De la misma manera, el profesorado de canto formó parte del espectáculo conmemorativo.
En la segunda parte del concierto, el protagonismo se lo llevó la banda del Conservatorio que dirige Adolfo Villalonga.
Con unos 400 alumnos, el centro atraviesa un buen momento. Mabel Ribas, jefa de estudios de Danza, destacó ayer que en los estudios elementales de baile, implantados hace unos años, cuentan en la actualidad con unos 40 estudiantes y otros 40 se forman en los estudios de danza profesional.
«Todo cuesta mucho, pero estamos muy satisfechos. Son estudios muy exigentes, de muchas horas», señaló Ribas, quien recordó que sus estudiantes participan ya en prestigiosos programas de intercambio. De hecho, muy pronto siete alumnas se marcharán a Lisboa, a la Escuela Nacional de Danza, para completar su formación en clásico y contemporáneo.
Desde el Conservatorio afirmaron que estas celebraciones muestran «lo que sabemos hacer en música, canto y baile»h, recordando así que «gestamos abiertos a la sociedad».
«Al final es cultura. Pensamos que si la gente se apunta y participa en una actividad enriquecedora, puede ofrecer un poco de luz a través del baile y la música y combatir así tantas cosas negativas que existen en la sociedad actual», señalaron también.
El Conservatorio Profesional de Música de Eivissa nació a partir de la escuela que dirigió durante años la profesora de piano Catalina Bufí. Dada la gran cantidad de alumnos que debían viajar después a Mallorca para poder realizar las pruebas libres, los padres de los alumnos solicitaron la posibilidad de que un tribunal pudiera desplazarse a Ibiza. Gracias a esta iniciativa, en 1977 viajaba por primera vez a la isla un tribunal del Conservatorio de Mallorca.
Años después, aquella escuela de música se convirtió en una extensión del centro mallorquín. Tras permanecer unos años en el edificio polivalente de Cas Serres, en el año 2000 el centro se independizó y se creó el Conservatorio Profesional de Música de Eivissa y Formentera, también con sede en la pitiusa del sur.
En enero de 2011 abrió sus puertas en su ubicación actual, recibiendo más tarde el nombre de Catalina Bufí en homenaje a su impulsora, ya fallecida.