Pese a que la lluvia que caía al mediodía de este viernes podía presagiar que se iba a tener que suspender, finalmente la primera jornada del mercado nocturno de Sant Josep se ha podido celebrar, llenando las calles del centro josepí de una buena muestra de la artesanía y tradición pitiusa.
La primera de las jornadas, que se llevará a cabo el primer viernes de todos los meses de verano, ha contado con un buen ambiente y participación. Locales y turistas han recorrido la veintena de puestos -hay bastantes más disponibles por asignar- empapándose de esa artesanía y de la música en directo de Amalian Folk.
Artesanos como María Tur, ceramista que lleva a cabo sus piezas en casa para, posteriormente, llevarlas a hornear a Sa Taulera. Ella comenzó hace ya 20 años en este arte, cuando tuvo más tiempo libre. Lo hizo de la mano de Toni Ribas Toniet, al que define como «un gran maestro». Para ella es su primera vez en el mercado de Sant Josep y, por el momento, se muestra «bastante contenta con el ambiente del primer día.
Una muestra muy propia de nuestra tradición son las vestimentas. Y María Nieves Riera borda y confecciona las piezas en ese mismo mercadillo. Para ella, no ha sido un motivo profesional sino que a partir de que sus hijos comenzarán en la Colla de Sant Jordi les confeccionó la ropa, lo que terminó convirtiéndose en una afición. En un puesto como el suyo, asegura, más que vender directamente «se hacen muchos contactos de gente que te conoce así y cuando lo necesita te llama».
Olga elabora un elemento muy reconocible de la vestimenta tradicional ibicenca como son las espardenyes. Un mundo en el que empezó a través de un curso hace ya seis años «y ese mundo me absorvió y quise seguir aprendiendo». A raíz de eso, posteriormente, llevaría a cabo un curso de encordadora, un arte que ahora también maneja, pese a no haber tenido ninguna referencia familiar en ello. Confía en que este mercado nuevo funcione bien por una cuestión de horarios «seguramente la gente que baje de la playa, más relajada, se dé un paseo por aquí».
Precisamente maestro encordador es Joan, conocido como Joan S'encordador. Él es precisamente el encargado de realizar los cursos organizados por Consell y los Ayuntamientos para «mantener viva una tradición con un toque de color». Y es que los taburetes que él encorda destacan por su colorido. Su afición por el encordaje viene de mucho tiempo atrás, que ahora ha podido retomar. «Los cursos tienen muy buena aceptación, de hecho, los últimos tienen lista de espera y ahora se van a realizar tres en vez de uno», explica, lo que considera muy importante «para que la tradición no se pierda».