Los antiguos adjudicatarios de los quioscos de playa de Formentera expresaron ayer su asombro ante la «falta de acción» del Consell en relación a las presuntas irregularidades detectadas y reconocidas públicamente en las concesiones actuales.
Según explicó ayer este grupo de empresarios, estos establecimientos continúan operando sin cubrir al completo el servicio obligatorio de socorrismo, una condición esencial para la seguridad de los usuarios de las playas.
«Resulta llamativo que el único antiguo concesionario que ha renovado su concesión, sea también el único que cumple estrictamente con esta obligación. Ante esta situación, instamos al Consell a garantizar el cumplimiento de las condiciones establecidas en el pliego de concesión por parte de los nuevos adjudicatarios y a iniciar los procedimientos sancionadores correspondientes por todas las faltas detectadas en 2024», reclamaron los antiguos concesionarios.
También consideraron que el Consell tiene la responsabilidad de velar por la correcta aplicación de los requisitos y por el principio de libre concurrencia, lo que implica no sólo la observancia del pliego sino también el cumplimiento de todas las mejoras ofertadas por los licitadores en sus propuestas adjudicatarias.
Este colectivo manifestó ayer que seguirá exigiendo «transparencia y equidad» en la gestión de estas concesiones para proteger el interés público y la seguridad de los usuarios de las playas de Formentera.
No es la primera vez que los antiguos concesionarios de quioscos de Formentera denuncian los incumplimientos que, a su parecer, están llevando a cabo las actuales adjudicatarias de las instalaciones. En agosto del pasado año, estos empresarios señalaron públicamente que las actuales concesionarias, para obtener los 5 puntos que otorgaba el pliego del concurso, se habían comprometido a que los trabajadores contratados tuvieran más de cinco años de experiencia en el sector de la restauración, una antigüedad acreditada mediante su vida laboral o nóminas. En su defecto, también podrían disponer de una titulación en servicios como cocina o cafetería. Asimismo, se comprometieron a contar con socorristas con un certificado de profesionalidad o titulación equivalente aceptada por la Dirección General de Emergencias del Govern.
Según manifestaron entonces, los trabajadores contratados no cumplían con los requisitos para obtener los 5 puntos y los establecimientos tampoco disponían de socorristas para cubrir el servicio obligatorio. Los empresarios también criticaron que muchos de los camareros contratados no dominaban ninguna de las dos lenguas oficiales de la Comunidad, tal como exigía el pliego del concurso.
Los antiguos concesionarios llegaron a asegurar que los técnicos del Consell estaban llevando a cabo una «clara dejación de funciones», lo que reforzaba sus sospechas sobre un concurso con cambios de criterio una vez entregada la documentación.
El Consell, gobernado entonces por Llorenç Córdoba, afirmó en agosto que preparaba la documentación pertinente para comenzar a realizar inspecciones «cuanto antes». La institución destacó que debía tenerse en cuenta que cada una de las concesiones tiene sus propias especificidades y, por tanto, en cada una había que comprobar el cumplimiento del pliego y aquello que se ofertó para hacerse con la concesión.
Nuevos concesionarios como los responsables del quiosco Amagatai, en Migjorn, se defendieron de las críticas asegurando que los antiguos adjudicatarios habían tenido «más de 10 años de impunidad en los que han hecho lo que han querido» sin cumplir «absolutamente nada».
De FormeEstos kioskeros estan instigados por uno de ellos.