La llegada constante de pateras esta semana a Formentera ha sido constante. En menos de dos días ya se ha registrado la llegada de más de cien personas en estas embarcaciones. Además, el Consell tiene bajo su tutela alrededor de 150 personas.
Es por ello por lo que Gent per Formentera (GxF) ha manifestado en este domingo la necesidad de hacer frente a la situación por la que está pasando la isla, destacando que el espacio que habilitado para la acogida no cuenta con las condiciones de seguridad mínimas ni de dignidad. «Consideramos imprescindible que el Estado asuma su responsabilidad y aporte los recursos necesarios para dar una respuesta inmediata y efectiva. No podemos permitir que Formentera afronte sola una realidad que tiene una dimensión estatal y europea», han expresado en un comunicado de prensa, donde han reclamado «la creación de un fondo extraordinario de urgencia y una planificación y coordinación clara entre las administraciones competentes».
El grupo también ha criticado al Govern por no hacer presión al Estado y han argumentado que el Govern «no tiene fuerza negociadora». «Si no es capaz de defender las islas ante el Estado, está fallando en su responsabilidad más básica», han añadido.
Además, Gent per Formentera ha remarcado que la culpa de la crisis no es de los migrantes que llegan, sino «de la falta de planificación y de recursos» y han reiterado su «exigencia» de trabajar de forma conjunta entre las instituciones y las entidades sociales. «Como fuerza de oposición al Consell, GxF continuará ejerciendo su responsabilidad de fiscalización y de denuncia, pero recuerda que son los gobiernos competentes -Consell, Govern balear y Estado- los que tienen la obligación de actuar y aportar soluciones inmediatas. Formentera no puede esperar más», han concluido el comunicado.
> Además, Gent per Formentera ha remarcado que la culpa de la crisis no es de los migrantes que llegan Es incorrecto: estas personas ingresan de manera ilegal en España o en la Unión Europea. En consecuencia, cometen un delito. Asimismo, con una política de acogida como la que promueven ciertos sectores de la izquierda o colectivos como GxF, estas rutas migratorias se tornan aún más atractivas. Para afrontar este problema, solo existe una vía: transmitir un mensaje claro: Nadie que ingrese ilegalmente será bienvenido ni podrá permanecer; nadie que lo haga de manera ilegal tendrá derecho a asilo. Así lo demuestran los ejemplos de Dinamarca y Grecia.