El conseller del grupo mixto, Joan Buades, criticó ayer a la presidenta insular Pilar Costa, al diputado de Esquerra Unida Miquel Ramon y al secretario general de Entesa Nacionalista i Ecologista (ENE), Enric Ribes, por declarase públicamente a favor de incluir en el Plan Territorial Insular (PTI) la posibilidad de construir campos de golf. Los tres políticos, así como el vicepresidente del Consell, Vicent Tur, consideran que el debate sobre ese asunto no debe ser «golf sí/golf no», sino en qué condiciones y dónde. Todos coinciden en que hay una puerta abierta siempre que se apliquen fuertes restricciones medioambientales, se construyan en zonas degradadas y se excluya la oferta complementaria.
A pesar de esas condiciones, Buades considera que las declaraciones de esos miembros del Pacte contradicen la esencia de la coalición: «Si Pilar Costa hubiera dicho eso en las elecciones, muchos electores progresistas no la habrían votado», sentencia. A su juicio, la presidenta «es de esos políticos que dicen una cosa y hacen otra, por desgracia», y la compara al Felipe González que antes de convertirse en presidente del Gobierno español clamaba «OTAN, de entrada no».
Las manifestaciones realizadas a este periódico por Miquel Ramon, suponen, a su juicio, una contradicción con los postulados de EU en el resto de Balears. Así, recuerda que a raíz de una propuesta del PP para incluir golfs en el PTI de Mallorca, una consellera de esa isla perteneciente a EU se opuso radicalmente: «Las contradicciones empieza a aflorar».
«El electorado -indica Buades- debe guardar en su memoria lo que está pasando, que es la renuncia explícita del Pacte en el tema de los campos de golf a cualquier cambio territorial en las Pitiüses».
No obstante, se alegra de que el presidente de ERC, Josep Antoni Prats, siga defendiendo la idea de que «en el Mediterráneo no se pueden hacer golfs, por motivos ambientales y económicos».