El Ayuntamiento de Eivissa emitió ayer un comunicado de prensa en el que afirma que «el equipo de Gobierno ha cumplido prácticamente todos sus compromisos electorales con el barrio de Ca n'Escandell» y lamenta que sus relaciones con la asociación de vecinos «se encuentren deterioradas por la actitud interesada de su presidente».
El Consistorio considera que «resulta curioso» que el presidente de una asociación de vecinos «que no se relaciona con su concejal de barrio (Santiago Pizarro) pida su dimisión». El Ayuntamiento se pregunta si no podría «por lo menos probar a hablar con él para conocer su disposición a trabajar para el barrio», cuestión a la que se responden afirmando que «puede ser que al representante de esta asociación no le interesa hablar de obras o infraestructuras porque sólo está preocupado en hacer de portavoz de los propietarios que quieren urbanizar la zona ocultando esta intención en la reivindicación del parque».
A pesar de las críticas, el Consistorio afirma haber recibido felicitaciones de muchos vecinos que no se sienten identificados con la conducta de la asociación. Además, recalca que Santiago Pizarro «seguirá siendo concejal de ese barrio por lo que queda de legislatura».
Por su parte, la Asociación de Vecinos San Pablo del barrio mencionado ha manifestado de nuevo su interés en que sea cesado Pizarro, al que acusan de «intentar desviar su ineficacia como concejal de barrio diciendo que parte de la directiva coincide con el Partido Popular» o que están de acuerdo con los propietarios del parque.
Los vecinos coinciden con el Pacte en que el barrio «es un lugar agradable para vivir» pero remarcan que lo es «por sus gentes», que pagan impuestos «de primera con servicios de segunda» y que tienen «que callarse y ser buenos».