El equipo de Gobierno de Sant Antoni, del PP, y los dos ediles de Democràcia Pitiusa (DP) negocian la peatonalización y remodelación de todo el casco antiguo. El área que se cortará al tráfico tiene como límites el Passeig de ses Fonts y las calles Mar, Cervantes y Ramón y Cajal (las cuatro seguirán abiertas al tráfico), y en ella se incluyen algunas vías en las que ya no hay tránsito (como Santa Agnès y Rossell) pero en las que se prevén intervenciones sustanciales para evitar que los camiones de reparto y otros vehículos las sigan utilizando como aparcamiento.
Quedarían así peatonalizadas arterias tan importantes como Ample y Progrés, circunstancia que modificaría significativamente el tráfico rodado de la localidad.
Este cambio en la ordenación del casco urbano es una de las propuestas presentadas por los centristas a cambio de su apoyo a los presupuestos de este año. Su incorporación a las partidas para 2002 se da «por hecha» y sólo depende de que finalmente ambas formaciones alcancen un pacto definitivo para sacar adelante los presupuestos, algo que «está al caer» y «casi cerrado», según indicó ayer el portavoz de DP, Vicent Marí Prats.
Al comienzo de la negociación entre los ediles populares y los de DP se manejó la cifra inicial de 600.000 euros para peatonalizar y remodelar el casco urbano, aunque esa cantidad ha sido rebajada finalmente a 450.759 euros (75 millones de pesetas). Además, se destinarán 60.000 euros a la elaboración del proyecto.