Los actos organizados por el Ayuntamiento de Formentera con motivo del intercambio cultural con Torroella de Montgrí (Girona) empezaron ayer, tras la bienvenida oficial, con la marcha que pusieron «Els grallers del Montgrí con sendos pasacalles en los que los bombos, tambores y gralles marcaban un ritmo frenético al son del cual bailaban cinco zancudos y el grupo femenino de las xatis que causaron un gran impacto entre los asistentes por su altura y la facilidad con la que se movían entre el público.
En el acto de bienvenida ambos alcaldes -Isidor Torres y Josep Ferrer- hicieron un breve discurso y se intercambiaron obsequios: una barca de bronce realizada por el orfebre afincado en Formentera, Enric Majoral, y un cuadro de Joan Fuster, artista torroellense de 84 años que expresa la unión entre ambas localidades a través de Gillem de Montgrí, conquistador de la isla a principios del siglo XIII.
Tras el protocolo se puso en marcha un pasacalles desde el Ayuntamiento hasta la Sala de Cultura de «la Caixa», donde estaba situada una muestra fotográfica de la localidad gerundense. Después la comitiva se dirigió al Ayuntamiento viejo para observar otra correspondiente a rostros formenterenses de edad.
El testigo lo tomaron los grupos de baile folklóricos. Las colles de ball pagès de Formentera hicieron una demostración de su repertorio y después los torroellenses la hicieron de sardanes, danzas afrancesadas, ritmos de polka y bailes medievales de cinta.