Desde que fue inaugurada en el año 1992, la polémica estación depuradora de aguas residuales (Edar) de Eivissa ha costado a las arcas autonómicas y europeas (fue cofinanciada por la Unión Europea, UE) la friolera de 20'07 millones de euros (3.337 millones de pesetas), según los cálculos que maneja la Conselleria balear de Medi Ambient y que aparecen en el «Estudi d'alternatives de millora del sanejament i depuració d'Eivissa», un documento que la consellera Margalida Rosselló entregó a la prensa el pasado 4 de abril para justificar por qué no se construía una nueva instalación: saldría demasiado caro, dijo.
En ese informe se explica que el volumen total de inversión del Instituto Balear de Saneamiento (Ibasan) en la planta de Eivissa durante diez años fue de 15.715.616'76 euros (2.614.858.610 pesetas), de los que 6.203.586'97 euros se han obtenido de los Fondos Europeos de cohesión.De esa cantidad sólo se ha amortizado hasta el momento 4.701.483 euros.
A esos 15'7 millones de euros invertidos hasta el año 2001 hay que sumar los 4.360.969 euros (724 millones de pesetas) que Medi Ambient ha decidido este año dedicar a reducir los malos olores que produce esa Edar, que han provocado la ira de los vecinos. De esa cantidad, 2'53 millones de euros corresponden a la construcción de un nuevo emisario y el resto a la desodorización de la fase de pretratamiento (ya hecha) y del tratamiento secundario, así como al cerramiento de la fase terciaria (ambas se acometerán en menos de seis meses) y a la construcción de un depósito laminador.
Así, en total se habrá invertido en una década 20'07 millones de euros, 5'53 millones menos que si se hiciera una nueva, pues Medi Ambient calcula que para reeemplazar la actual Edar sería preciso invertir 25.685.459'25 euros (4.263.902.231 pesetas).
En ese documento se incluye un dato que contradice lo dicho estos días por el director territorial del Ibasan, Ramon Mayol, respecto a la capacidad de la depuradora. Según Mayol, la Edar de Eivissa será capaz de asumir la nueva carga que llegará de Can Bellotera y de Sant Rafel (en fase de construcción) pues tiene una capacidad de 25.000 metros cúbicos y los valores máximos registrados (en verano) son de 18.000 metros cúbicos. Sin embargo, y tal como cuestionó el Consell en un informe, posiblemente la planta no daría abasto si, como se asegura en el propio estudio del Ibasan, en 2001 se anotó un caudal máximo de 25.926 metros cúbicos, superior a la capacidad.