Ramón M.M., el joven de 18 años detenido ante ayer por la Policía como presunto autor de la muerte a golpes de la menor de 15 años a la que había mantenido cautiva durante tres días por celos pasará hoy a disposición judicial. Aunque los agentes tenían previsto conducir ayer ante el juez al presunto asesino de A.M.M., se acordó retrasar la entrega para poder ultimar unas pruebas en las que se pondrán en conexión las múltiples heridas que presentaba el cadáver y las armas con las que pudieron ser realizadas. Los investigadores recogieron en el lugar del crimen, una vivienda ubicada en el Carril del Gilandario, en Barriomar (Murcia), una cadena de inmovilización de ciclomotor, una barra metálica y un bote de conservas con el que la menor recibió uno de los golpes más graves, en la cabeza. La autopsia ha determinado que la chica presentaba numerosas lesiones internas, consecuencia de los golpes recibidos durante varios días, que habían comenzado a provocarle fallos multiorgánicos que igualmente podrían haberle costado la vida. Por otra parte, la familia del presunto asesino ha abandonado la residencia por temor a represalias.
El cadáver de A.M.M. fue encontrado en la madrugada de ante ayer en la cocina de la vivienda en la que se encontraba junto al presunto autor del crimen desde hacía una semana. Fue aquí donde, según la investigación policial, fue apaleada por Ramón M.M. durante los tres días anteriores al conocer que con anterioridad había mantenido otras relaciones sentimentales.