La Conselleria de Salut del Govern continuará esta semana analizando el agua de la playa de ses Figueretes para cerciorarse de que está en perfectas condiciones para el baño tras los vertidos de la semana pasada que obligaron a cerrar la playa. El control de las aguas de baño seguirá la semana que viene si hay indicios de contaminación.
Los resultados de las seis muestras analizadas, que corresponden a agua de mar entre ses Figueretes y Es Viver recogida el dos de julio, autorizan el baño con una calificación excelente de las aguas de baño. Ese día la playa estuvo cerrada y, ante estos resultados, se optó por abrirla.
Al margen de estos análisis realizados a consecuencia del vertido, la Conselleria de Salut lleva a cabo, desde abril hasta octubre, una campaña sobre el estado de las aguas en 32 puntos de las playas de las Pitiüses con más afluencia de bañistas, entre ellas la de ses Figueretes. Cada 15 días se toman muestras del agua para analizarlas y precisamente un día antes del vertido, el 29, los técnicos analizaron el aguas de ses Figueretes con unos resultados normales. Hasta el jueves no se había cerrado ninguna playa por la contaminación del agua. La calidad de las aguas se mide a través de unos parámetros: los coliformes. Los técnicos miden los coliformes totales, un tipo de bacterias que llevan incluso los propios bañistas, y los coliformes fecales, aquellos procedentes de vertidos o restos orgánicos que pueden llegar a contaminar el agua. Si se sobrepasa unos límites, se prohíbe el baño. Según el Real de Decreto 734/1988 del 1 de julio se establece normas de calidad de aguas de baño. Para calificar una playa de excelente tiene que tener entre 0 y 500 coliformes totales y 0 y 100, coliformes fecales; apta ha de tener entre 500 coliformes totales y 10.000 mientras que fecales ha de estar entre 100 y 2.000. Si superan uno de los dos parámetros, la playa no es apta.
El responsable de Sanidad en Eivissa, Ginés Egea, calificó lo sucedido en ses Figueretes como «un accidente desagradable que ha pasado».