Las obras de reforma del vertedero de ca na Putxa arrancarán hoy y en un plazo de seis meses el tratamiento de los residuos de la isla ya se adaptará a lo que marca la ley, según confirmó ayer Emeterio Moles, gerente de Gestió Integral de Residus d'Eivissa i Formentera (GIRE), integrada por la UTE de empresas FCC, Urbaser, Herbusa y Cespa. El proyecto contempla, además, la construcción de una planta de selección y compostaje, con un plazo de ejecución de tres años, y una planta de transferencia en Formentera que, una vez resueltos los trámites administrativos, se levantará en un año.
Los trabajos que se iniciarán hoy, con un presupuesto de 8,7 millones, consisten en la adecuación del antiguo vertedero y la construcción de un nuevo depósito controlado de residuos. Esta nueva cavidad se dividirá en celdas. La primera de ellas estará lista en seis meses. Primero se sellará el vertedero actual con una barrera de bentonita, que actuará como una capa de un metro de arcilla para impedir que el agua de lluvia tome contacto con los residuos y se filtre hacia capas profundas.
Toda el agua se reconducirá y almacenará en una balsa para su posterior reutilización. Luego se eliminarán los gases a través de pozos. Por el momento, el gas se quemará, pero cuando todas las instalaciones funcionen a pleno rendimiento se aprovechará para la producción de energía eléctrica. Se habilitará una celda especial para el vertido de despojos animales, salvo los de tipo MER, y residuos sanitarios.
Cada celda tendrá un sistema de bombeo de lixiviados propio. A medida que se vayan llenando cada una de las celdas, se sellarán y recubrirán con una capa vegetal. La empresa prevé que en 25 años se cubra toda la capacidad de las instalaciones. El conseller insular de Medi Ambient, Josep Mayans, aseguró ayer que en este plazo de tiempo la tecnología habrá avanzado tanto y serán tan pocos los residuos que llegarán al vertedero que seguramente no será necesario buscar un lugar para abrir otro nuevo.
La cuenca donde se depositan los residuos no aumentará su superficie, pero la construcción de las instalaciones anexas junto a los sistemas de alumbrado y demás se asentarán sobre un área de 75.000 m. Mayans recordó que el Pacte dejó aprobado el Plan Sectorial de Residuos y los proyectos de reforma del vertedero. Indicó que se trata de «un hecho histórico» para las Pitiüses puesto que, en un plazo de seis meses, se podrán «tratar los residuos como marca la ley con un impacto ambiental nulo». La adecuación del vertedero y la construcción de las instalaciones cuentan con un presupuesto de 52,7 millones de euros (casi 9.000 de pesetas).