La galería es Molí fue el lugar escogido por Lorenzo Quinn para exponer una pequeña muestra de sus esculturas. El artista, después de un año de no exponer en la isla «tenía muchas ganas de volver porque la añoraba un poco », comentó Quinn.
Para el escultor, la exposición es una buena ocasión para regresar a Eivissa aunque «no teníamos pensando exponer. Me llamó Betic y rápidamente se organizó la muestra».
Ha sido una cosa tan inesperada que Lorenzo se ha quedado con un poco de mal sabor porque no ha podido mostrar al público ibicenco las últimas y más grandes obras ya que están entre Méjico y Londres.
Todas las esculturas iban acompañadas de un texto, necesario en el proceso de creación: «Antes de imaginarme la escultura escribo el texto, que es lo que realmente me inspira» , dijo a este periódico. La temática de la obra giraba en torno a temas tales como la maternidad, la amistad, el grito, los caballos como símbolos de fuerza, y el matrimonio.
El artista siempre trata temas sobre los valores humanos y muy cercanos a la realidad, y no le gusta hacer obras «simplemente como motivo decorativo», apuntó Quinn. C.V.