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Six Senses vierte 320 litros por hora al mar y contamina 20 metros cuadrados de zona rocosa

La hotelera resta importancia al expediente de la Conselleria de Medi Ambient y la sanción de 30.000 euros: «Es un mero desagüe»

Imágenes de los vertidos. | Archivo

| Ibiza | |

La Conselleria de Medio Ambiente ha iniciado un expediente sancionador por 30.000 euros contra el Hotel Six Senses por verter al mar aguas residuales sin autorización a través de dos tuberías procedentes de las instalaciones, concretamente esta canalización está situada en la zona de sa Torre de Portinatx, en Sant Joan. Así consta en la resolución sancionadora notificada a la entidad explotadora del hotel, que ordena de forma inmediata la paralización de dichos vertidos al mar porque «implican la ocupación del dominio público marítimo terrestre».

La resolución establece que, según los parámetros analizados de los sedimentos, se considera adecuada la aplicación de una multa de 30.050,61 euros puesto que se trata de un vertido que no ha alterado la calidad de las aguas de baño y tampoco se ha detectado contaminación fecal inequívoca, ya que la «carga microbiológica del efluente podría tener origen fecal o ser consecuencia del lavado del suelo». No obstante, sí ha alterado el litoral más próximo al punto de vertido con la proliferación de más algas verdes en la comunidad algal rocosa de la zona.

En este sentido, el escrito determina que la entidad explotadora del hotel tiene que restituir y reponer el terreno a su estado anterior en un plazo inferior a 30 días una vez esta resolución sea firme. Un dictamen que podrá ser emitido en el plazo de quince días si la empresa no presenta un escrito de alegaciones contra este expediente sancionador. En el caso de que opte por el pago voluntario de la sanción, la multa se reduciría en un 20%. En relación a la responsabilidad de las infracciones, la resolución establece que serán responsables «el promotor de la actividad, el empresario que la ejecuta y el técnico director de la misma, así como cualquier otro sujeto que intervenga por acción u omisión en la comisión del hecho constitutivo de la infracción».

El procedimiento comenzó tras la denuncia de este medio

Estos son los fundamentos de un procedimiento que comenzó a finales de abril con la denuncia de este medio. En el escrito se fijan los hechos ocurridos desde que Periódico de Ibiza y Formentera publicara, los días 29 y 30 de abril de 2023, la denuncia de un testigo que vio cómo unas tuberías del hotel vertían agua del spa o de la piscina directamente al mar. A partir de ahí, el día 3 de mayo, Medio Ambiente realizó una visita de inspección a las instalaciones del Hotel Six Senses a la que asistieron el celador de la Demarcación de Costas en presencia del responsable de mantenimiento del alojamiento. Tras esta inspección, el acta de los agentes de Medio Ambiente constató la presencia de tuberías de polietileno que vertían aguas residuales, «supuestamente del baldeo de las terrazas», hasta el terreno próximo a la zona de rompientes. Entonces se tomaron muestras de agua del efluente y del punto de vertido.

En el informe del celador de la Demarcación de Costas se concretó que la conducción en activo, de unos 22 metros y formada por dos tubos rodeados de tela, finalizaba dentro del dominio público marítimo terrestre. «El efluente es continuo, transparente y sin características organolépticas apreciables, aunque sí se detecta ligera formación de espuma en el lugar donde el líquido entra en contacto con él», señala el escrito. «Se estima un caudal aproximado de 320 litros por hora y la proliferación de algas verdes filamentosas ocupando una superficie de unos 20 metros cuadrados en la zona rocosa situada al nivel del mar», continúa el informe que emitió el celador de la Demarcación de Costas.

En esta resolución también se manifiesta la respuesta de la entidad explotadora de la instalación Six Senses tras dicho informe. La empresa notificó la existencia de un desagüe de pluviales «debidamente autorizado porque se dispone de todos los permisos, autorizaciones y licencias para llevar a cabo los desagües efectuados en el mar desde el 28 de abril del año 2011. Por lo tanto, cualquier desagüe se vehicula a través de aquellas conducciones habilitadas al efecto y, por tanto, conforme a la legalidad vigente», explicaron en su momento desde la empresa.

Fue entonces cuando Medio Ambiente, consultando los archivos del Servicio de Vertidos de la Dirección General de Territorio y Paisaje, comprueba que «no hay, ni ha habido, ninguna autorización de vertidos al dominio público marítimo terrestre que ampare los hechos descritos por la entidad explotadora del hotel. A fecha de hoy, señala el escrito, tampoco existe ningún procedimiento de autorización en curso. Desde el Ayuntamiento de Sant Joan también comunicaron a Medio Ambiente que no tenían constancia de ninguna autorización para que el Hotel pudiese efectuar este vertido al mar, ni de haber concedido a la empresa licencias urbanísticas para reformar y ampliar las instalaciones.

El apunte

La empresa dice que no es un vertido sino un «mero desagüe»

La entidad Beachbox Hotelco S.L, en representación de Six Senses Ibiza, ha explicado este miércoles que no está realizando vertidos al mar ni a ningún elemento de dominio público marítimo-terrestre. Según explican a través de un comunicado, tras los análisis realizados de oficio por la propia Administración y el hotel se demuestra que los parámetros de agua «son absolutamente compatoles con el baño y dentro de los niveles legales y recomendables. Ningún vertido contaminante se está llevando a cambo desde el hotel Six Senses Ibiza al mar ni a ningún elemento de dominio público marítimo-terrestre». Afirman que es un «efluente no contaminante, como se menciona explícitamente en el documento remitido por la administración, al ser solo y exclusivamente de lluvia o de riego;no se trataría en ningún caso de un vertido». Así, afirman que Transición Ecológica considera un vertido como una emisión contaminante que se realiza de forma directa o indirecta a aguas continentales.

«Por tanto, no siendo un vertido sino un desagüe, en una interpretación sistemática de todas las normas aplicables, nunca se ha considerado que fuera necesaria una autorización». Por ello, precisaron que presentarán alegaciones al escrito de resolución de Medio Ambiente del Govern.

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