La niña más alegre es la más abusada. Abusada por el hombre al que llama padre.
El padre la amenaza si lo cuenta. La niña, espantada, decidió callar.
Una niña escribió en un instituto de Calvià un poema titulado ‘Ayuda' que sirvió para destapar que su padre abusó de ella de forma continuada en el domicilio en el que convivían entre los años 2013 y 2018.
El hombre, que ha sido juzgado en la Audiencia Provincial de Palma, negó los hechos y aseguró que su hija era rebelde y que las acusaciones se deben a las prohibiciones que le imponía. «Había que estar machacándola cada día. En vez de hacer deberes veía telenovelas. Nunca he tenido contacto sexual con mi hija». El procesado también comentó que la denuncia era por un supuesto complot de su hermanastra, que también le denunció años atrás por abusos y fue absuelto.
La denunciante, que ahora tiene 20 años, ratificó los episodios constantes de abusos que sufrió por parte de su padre y también añadió que en alguna ocasión la violó: «No sabía qué hacer, me quedé inmóvil», declaró la joven el pasado miércoles ante el tribunal de la Sección Segunda.
La perjudicada se lo contó a su madre, que había estado de viaje un mes en Perú, pero «le dio igual». El 28 de mayo de 2018 escribió un poema para la asignatura de Catalán en el que relataba lo que estaba viviendo en su casa. Se lo enseñó a su tía materna, que le preguntó si esa historia era suya. Y le dijo que no. Una profesora del centro comentó que la redacción «parecía un S.O.S».
Nadie se da cuenta de que la niña sufre. El sufrimiento crece cada día. La hija intenta decírselo a su madre, pero no puede.