El estado del sistema de saneamiento de la bahía de Portmany se abordó ayer dos veces durante el pleno del Ayuntamiento de Sant Josep. Por un lado, para aprobar la prórroga del convenio de colaboración entre la Agencia Balear del Agua y de la Calidad Ambiental (Abaqua) y Sant Josep para la mejora del sistema de saneamiento y depuración asociado a la depuradora – que fue aprobada con 13 votos a favor y siete abstenciones – y, por otro, debido a la moción presentada por el PSOE en relación a los vertidos en la bahía.
En este sentido, mientras el segundo teniente de alcalde, Vicent Torres, defendía la importancia de elaborar antes un Plan Director de saneamiento para valorar soluciones, que eviten nuevos vertidos en la bahía, y permita cuantificar inversiones, el concejal del PSOE Vicent Ribas denunció el abandono de esta zona por parte del Ayuntamiento de Sant Josep, señalando los vertidos recurrentes que sufre la bahía, el cierre de playas y una red de alcantarillado obsoleta.
Calidad ambiental
En esta línea, desde el PSOE recordaron que esta problemática afecta tanto a la calidad ambiental como a la imagen de la zona. Hay que señalar que respecto a la aprobación de la prórroga del convenio de colaboración entre Abaqua y Sant Josep, el equipo municipal defendió que la prórroga del convenio era «un trámite necesario», pero desde la oposición reclamaron que este convenio no debe limitarse sólo a una simple renovación, sino que tiene que abordarse a fondo los problemas estructurales.
Asimismo, el grupo socialista recordó las quejas por parte de la asociación Salvem Sa Badia de Portmany en relación a los vertidos y lamentó la «falta de inversiones reales» en la red de saneamiento. Es por ello que la oposición exigió «soluciones urgentes» para frenar los vertidos de aguas residuales en zonas como Cala de Bou o Port des Torrent. El concejal socialista Vicent Roselló insistió en que «no se trata sólo de renovar un convenio, sino de profundizar en los problemas y actuar».
También destacó la necesidad de impulsar un paseo marítimo en Cala de Bou que vertebre los dos municipios, una propuesta que, según denunció, no cuenta aún con partida presupuestaria. Ribas, por su parte, recordó que en abril se produjo una rotura de tubería a cargo de una empresa contratada, lo que obligó a cambiar un tramo sin que se realizaran análisis de calidad del agua. Según indicó, se han producido cierres de playas por vertidos tanto en enero como en septiembre del año pasado, y alertó de que «volveremos a sufrir las mismas consecuencias si no se actúa».
El Ayuntamiento ha iniciado algunas obras, pero reconoce que buena parte de la red está obsoleta y está saturada. En este sentido, desde la oposición denunciaron que la falta de separación entre aguas pluviales y residuales es uno de los principales problemas identificados. Por su parte, Vicent Torres, en defensa del equipo de gobierno, argumentó que la infraestructura lleva 20 años sin renovarse y que, más allá del mantenimiento, parte del colapso del sistema responde también al mal uso por parte de la ciudadanía.
Asimismo, apuntó que el proyecto del paseo marítimo no resolvía el problema del saneamiento y que parte del trazado fue rechazado por Costas. Sin duda, la elaboración del Plan Director de saneamiento se considera ahora esencial para definir las inversiones necesarias, optimizar la red de alcantarillado y plantear soluciones definitivas a una situación que, verano tras verano, pone en jaque la salubridad y la sostenibilidad de la bahía de Portmany.
No pasa nada!!! Tanto escandalo por unos vertidos de mierda( literal) Eso se les hace unos dibujitos encima y se ponen 4 toldos de colores y ya esta... que cayan llamando a pintor que sobran otros 400.000 eurillos