Una nueva raya ha sido avistada esta semana en las costas de Ibiza. En esta ocasión, fue en el puerto de Sant Miquel donde este jueves por la noche, sobre las 21.00 horas, el animal sorprendió a bañistas y paseantes que se encontraban en la zona. Pilar, una vecina del lugar, aseguraba este viernes que el animal seguía en la zona, aunque se habría desplazado hacia las rocas. Asimismo, explica que desconoce si alguien llamó al 112 para atender al animal, y que lo único que ocurrió fue que los turistas se acercaron a hacer fotos y vídeos. Se trata del segundo ejemplar de raya avistado en playas ibicencas esta semana, después de que el lunes apareciera uno en Cala Vedella, causando también un gran revuelo entre los bañistas.
La bióloga marina Agnès Torres prefiere no aventurarse a dar una explicación sobre la aparición de estos animales: «Puede deberse a millones de razones y no se puede sacar una conclusión sin contar con datos científicos».
Entre esas posibles razones, Torres menciona «problemas en el fondo marino que las hagan subir a la superficie, ejemplares enfermos que se acerquen a la costa para morir, animales desorientados o que estén merodeando por la zona tras haber puesto huevos. No se puede sacar ninguna conclusión sin estudiar antes los casos. Sin embargo, lo que no parece normal es que estén ahí». «De momento, no sabemos si se trata de un problema del individuo o del hábitat. Hay que estudiar el caso», insiste.
¿Una amenaza?
«No hacen nada», tranquiliza Torres en relación al posible peligro que puedan representar estos animales, aunque matiza: «Algunas pueden tener un aguijón en la cola con el que intentan defenderse si se sienten amenazadas».
Por ello, la bióloga subraya la importancia de seguir la primera recomendación en caso de encontrarse con una manta u otro animal marino fuera de su hábitat: «Guardar las distancias y tratar de no molestarlos ni estresarlos. Al intentar tocarlos o acercarnos demasiado lo único que conseguimos es generarles estrés, provocar la producción de cortisol e, incluso, en algunos casos, su muerte».
El segundo paso fundamental que recomienda Torres también es claro: «Llamar al 112 para que se activen cuanto antes los protocolos necesarios». «A veces podemos pensar que estamos ayudando al animal, pero la lógica de la tierra no es la misma que la del mar. Hay que dejar a los expertos», concluye la bióloga marina, quien insiste en la importancia de llamar al 112.
En todos los sitios tiene que dejar " su cagada", ni siquiera sabe el motivo de los hechos,,como la mosca " virunera".