Que Ibiza y Formentera son destinos vacacionales y, al mismo tiempo, lugares de residencia caros no es nada nuevo, algo que se acrecienta en verano con la apertura de locales de temporada.
Una lectora de Periódico de Ibiza y Formentera fue a tomar algo en compañía de otras tres personas a un bar considerado ‘normal’ de Platja d’en Bossa, que no parecía tener grandes pretensiones ni lujos a primera vista. Pidieron dos cervezas, dos Aperol Spritz y un mojito. La sorpresa les vino al pedir la cuenta y pagar: en total, 60 euros por cinco consumiciones.
«Me he sentido atracada», expresó con estupefacción esta vecina de Ibiza. No dudaron en transmitir esa sensación a la camarera que les estaba atendiendo y, al ir a pagar, le comentaron lo desorbitado de los precios (seis euros una cerveza, 16 euros un Aperol y 16 euros un mojito). La camarera les contestó que «esto es Ibiza y estáis frente al mar», a lo que le replicaron que sí, que sabían que estaban frente al mar y que es Ibiza, pero que les seguía pareciendo caro y más siendo residentes en la isla. Al percatarse de que eran residentes, la camarera les comentó que les podría ajustar el precio. Y fue así cómo la cuenta pasó de 60 a 48 euros en total por cinco consumiciones.
Que pasa que la gente que tiene un bar "normal", no se puede subir al carro de Ibiza, sólo los "guais" ??? ... Llegará el día en Ibiza no existiran bares "normales" ... y de hecho cada día quedan menos. Los ibicencos de todo el año, lo tenemos crudo !