Familias del Programa d’Ensenyaments Integrats (PEI) del Conservatori Professional de Música i Dansa d’Eivissa i Formentera han salido al paso de las recientes declaraciones del colectivo de profesorado del centro, en las que se aseguraba que no existía constancia de quejas formales por parte de las familias representadas por la Apima del IES Sa Colomina. En un comunicado remitido a este rotativo, las familias han desmentido tajantemente esa afirmación, calificándola de «falsa» y «sangrante».
El colectivo familiar asegura haber trasladado sus preocupaciones de forma reiterada, clara y documentada desde hace más de un año. Entre las principales quejas se encuentra la actual organización horaria del programa que, según denuncian, impone a los alumnos unas jornadas excesivamente largas, incompatibles con su bienestar físico, emocional y académico. «Se trata de una situación que afecta directamente a la salud y el rendimiento del alumnado», apuntan. Para reforzar su postura, el comunicado enumera un extenso historial de reuniones oficiales en las que estas preocupaciones fueron expresadas. Entre ellas, destacan encuentros celebrados el 24 de enero de 2024, el 28 de enero de 2025, el 3 de mayo de 2025 y el 22 de mayo de 2025. A estas reuniones asistieron representantes de la dirección del Conservatorio, los coordinadores del PEI de ambos centros implicados, el equipo directivo del IES Sa Colomina, miembros de la Inspecció Educativa y representantes de la Conselleria d’Educació.
También se menciona en el comunicado la asamblea general de la Associació de Famílies Sa Colomina, celebrada el 11 de abril de 2025, donde, según dichas fuentes, se dejó constancia formal de las incidencias relacionadas con el funcionamiento del PEI. A ello se suman, según indican, varios escritos y comunicaciones oficiales dirigidos a la Conselleria, con fechas que abarcan desde mayo de 2024 hasta mayo de 2025. Ante esta trayectoria de diálogo e implicación, las familias consideran inadmisible que se niegue la existencia de sus quejas. «No sólo es falso que no hayamos hablado, sino que llevamos más de un año haciéndolo de manera constante y con voluntad constructiva», explican. El comunicado también responde a los comentarios que aluden al número reducido de familias afectadas.
«La representatividad no puede medirse sólo en términos cuantitativos. Minimizar nuestras demandas por ser menos es ignorar la gravedad del problema que denunciamos y la abundante documentación que lo respalda», afirman.
Pese al malestar expresado, las familias subrayan que su intención no es confrontar, sino reclamar un trato justo y honesto. «Con este escrito no buscamos abrir una confrontación, sino exigir el mínimo respeto hacia la verdad y hacia quienes llevamos más de un año intentando contribuir, con propuestas y diálogo, a la mejora del sistema educativo», concluyen.