La Fundació Deixalles atendió el pasado año a 347 personas, un 18% más en comparación con el año anterior, a pesar de contar con la misma dotación económica. La responsable de la delegación en Ibiza, Raquel Martínez, resaltó ayer que el 80% de los usuarios en su proyecto de itinerarios prelaborales – 46 personas en total – sufría un grave problema de vivienda. «Es muy complicado trabajar sus competencias transversales si no tienen un hogar o algo que comer», señaló.
Otro dato llamativo en relación a 2024 es que el pasado año se incrementó la edad laboral de los usuarios de Deixalles. Algunos, con 70 años, seguían en activo o incluso se encontraban buscando trabajo. «Esto nos indica que no se puede vivir con una pensión no contributiva y, a pesar de no estar en edad laboral, necesitan ingresos extras para vivir», indicó Martínez. En un 52% de los casos atendidos, los usuarios se encontraban en una situación administrativa irregular. «Nos gustaría este año desarrollar algún proyecto para apoyar y acompañar a estas personas en este proceso hasta que consiguen la documentación», reconocieron desde Deixalles.
En 2024, el 30% de participantes en los itinerarios prelaborales, en situación de exclusión social, sufría algún problema de salud mental. En concreto, 17 personas fueron atendidas en el programa para usuarios con trastornos mentales graves, una atención concertada con el Govern. «Estar en situación de pobreza hace que se agraven estos trastornos. También nos indica que los servicios públicos están saturados y nos cuesta mucho conseguir diagnósticos para personas con enfermedades mentales», aseguraron.