«Calles del veneno», así titula el rotativo británico The Sun un artículo acerca del consumo de gas de la risa en las calles del West End, que se encuentra ahora en su máximo apogeo. «En el West End, en Sant Antoni, no puedes caminar ni diez metros sin que te ofrezcan drogas», asegura el enviado especial a Ibiza Patrick Harrington, de The Sun.
Este reportero asegura en el artículo que turistas británicos han sido vistos sufriendo convulsiones y echando espuma por la boca tras ingerir esta droga tóxica. Algunos, incluso, reportan daños permanentes en su organismo. Victimizan también a los usuarios británicos de esta droga que, según el artículo, han sido señalados como «presas fáciles» por los camellos que venden las cápsulas de óxido nitroso - también conocido como 'gas de la risa'.
El consumo de óxido nitroso produce breves ataques de risa incontrolables. A primera vista su consumo puede parecer inofensivo, pero conlleva graves riesgos. Puede causar hipoxia, pérdida de conciencia, caídas, quemaduras por frío y, a largo plazo, daño neurológico irreversible por déficit de vitamina B₁₂. También se han reportado trastornos psiquiátricos y dependencia psicológica. Inhalarlo directamente desde cartuchos o en grandes cantidades puede llevar a convulsiones o, incluso, a la muerte.
Para venderlo, los camellos administran una pequeña cápsula de óxido nitroso dentro de un globo, desde donde es inhalado por el consumidor. The Sun denuncia que el tamaño de los envases de óxido nitroso hallados vacíos en las calles de Sant Antoni son mucho más grandes que los tradicionales envases monodosis que se conocían hasta ahora.
El artículo cita a una hostelera de un pub irlandés del West End, que asegura haber visto a una chica congelarse media cara tras ingerir gas de la risa directamente del envase. Asegura que su cara sufrió cortes a raíz del incidente y que sufrió cicatrices que habrá de llevar toda su vida. También afirma que ha visto chicos jóvenes colapsando en la calle y soltando espuma por la boca.
En el vídeo que acompaña el artículo, el reportero de The Sun Patrick Harrington muestra una garrafa de gas de la risa en su caja original y afirma que la compró legalmente en Sant Antoni.
Las calles del West End, según afirma el rotativo, están llenas de «confeti plástico de colores brillantes», en referencia a la alta cantidad de globos desechados por los usuarios de esta peligrosa droga. Informan a sus lectores que la venta de óxido nitroso para fines recreativos está «técnicamente» prohibida en España, pero que en Sant Antoni la aplicación de la ley brilla por su ausencia.
Hacen alusión también a una cita recogida en informaciones de prensa del Ayuntamiento de Sant Antoni, que informa sobre la creación del nuevo puesto de agente de intrusismo y convivencia, como ya recogimos en este artículo, como un posible horizonte en el que se produzca el cambio de tendencia del modelo turístico en el West End hacia un turismo más civilizado.
NONAMEEl fentanilo no se va a EEUU retromonger, viene de allí... tan alta era tu cuna ?