El conseller de Transportes del Consell d’Eivissa, Mariano Juan, salió ayer al paso de las críticas de algunas navieras que cuestionan la fiabilidad del sistema de control de vehículos implantado este verano en la isla.
El responsable insular insistió en que el mecanismo funciona y recuerda que el límite fijado no se refiere al número de coches que circulan por las carreteras, sino al de autorizaciones concedidas para entrar con vehículo a la isla. «Se está confundiendo el concepto. La norma es clara: el cupo no contabiliza coches en movimiento, sino autorizaciones. Otra cosa es que después el vehículo esté en un garaje o que finalmente no viaje. Legalmente lo que cuenta es la autorización concedida, no la presencia física del coche en la carretera», explicó Juan a Periódico de Ibiza y Formentera.
Las navieras habían puesto en duda la eficacia del control alegando que los datos anunciados por el Consell no se actualizan en tiempo real y que entre un 15 y un 20 % de los vehículos autorizados nunca llegan a circular en la isla. No obstante, el conseller rechazó este argumento: «No es la naviera la que decide si el cupo está lleno o no, es el Consell Insular. Ellas se limitan a tramitar, en nombre de sus clientes, la autorización necesaria para embarcar el coche. El Consell es el que marca el límite diario de 4.000 vehículos particulares y comunica cuándo se ha alcanzado». En este sentido, explicó que, hasta que se active la plataforma definitiva, son las propias navieras las encargadas de introducir los datos y solicitar las autorizaciones para sus clientes al comprar el billete.
«Se trata de un sistema provisional que se acordó para este año, basado en la confianza y en la colaboración del sector. Pero son los técnicos del Consell los que validan y notifican cuándo se alcanza el cupo», señaló Juan, resaltando que cuando la cifra máxima de 4.000 vehículos diarios está completa, las compañías son notificadas oficialmente de que ya no pueden emitir más autorizaciones.
«Si, pese a ello, continúan vendiendo billetes, deben advertir a los clientes de que no disponen de permiso para introducir el coche en la isla», subrayó el conseller. El responsable insular también destacó que este mes de agosto se ha alcanzado el cupo máximo de autorizaciones unos 20 días, lo que demuestra, según Juan, que el sistema funciona y cumple su objetivo de limitar la entrada de vehículos en los periodos de mayor afluencia. «Éste era precisamente el propósito: aplanar los picos de saturación. Y se ha conseguido», apuntó e indicó que la limitación ha sido efectiva en dos sentidos: tanto en el control de los coches de alquiler como en los particulares.
«Los cupos estaban bien fijados y han demostrado ser útiles», insistió. Asimismo, agregó que este «año cero» del sistema de control de entrada de vehículos ha permitido comprobar con datos reales que la medida es «viable» y «necesaria». «Hemos podido evitar un nivel de saturación mayor», defendió, adelantando que el objetivo es que el próximo verano esté en marcha la plataforma digital definitiva, que permitirá un control más preciso.
Amb un transport públic decent ens llevariem d'enmig una muntarada de cotxes. Moltissima gent que baixa a Vila agafaria l'autobus si tingués una horaris, recorreguts i freqüències adequades. Aixi que senyor conseller posis d'una vegada a treballar en això que bé que li paguem tots un bon sou, faci la seva feina i doni solucions als ciutadans